Entre pancartas, piedras y cohetones, un grupo de activistas y familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos en septiembre del 2014, organizaron una protesta a las afueras de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México para exigir la aparición con vida de los jóvenes. De acuerdo con el informe de las autoridades, cuatro elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX resultaron heridos durante la movilización.
Además de gritar consignas como «¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!», los inconformes arribaron a la Glorieta de Insurgentes y se plantaron afuera de la FGR portando pancartas con los rostros de los estudiantes desaparecidos.
Por su parte, el abogado de los padres, Vidulfo Rosales, acusó que la Fiscalía y el Gobierno Federal no han ejecutado más 80 órdenes de aprehensión por el caso. También expresó que los padres quieren «una explicación, porque no han detenido a los 16 militares (acusados). Queremos una explicación, porque no han detenido a funcionarios de alto nivel que ellos nos informaron ya tenían órdenes de aprehensión y que era cuestión de horas (para que las cumplieran)».
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Debido a que el crimen continúa impune y las autoridades no han esclarecido los hechos, el licenciado calificó de «relumbrón político» a la detención del exprocurador General de la República, y presunto autor intelectual de la «verdad histórica», Jesús Murillo Karam.
Por su parte, los familiares de los normalistas de Ayotzinapa reprocharon que el titular de la Fiscalía General de la República (FGR) se ha negado a recibirlos, por lo que lo responsabilizan de cualquier acto de represión.
Megáfono en mano, los inconformes anunciaron: «Responsabilizamos al fiscal general de lo que pueda suceder. Responsabilizamos al fiscal general de cualquier acto de represión en contra de las madres y padres de familia».
Sujetos encapuchados lograron burlar a las decenas de policías con escudos que custodiaron el edificio y, además de lanzar piedras y petardos para romper los vidrios, hirieron a por lo menos cuatro oficiales.

