Los padres y más familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa exigen castigo para los militares que habrían participado en el caso.
Ocho años después de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, salieron a las calles sus padres, madres, familiares y compañeros. Sin embargo, esta vez centraron su exigencia en castigar a los militares que habrían participado en el caso.
Desde la plancha del Zócalo capitalino, Blanca Nava, madre del normalista Jorge Álvarez Nava, dijo que las autoridades se han burlando de ellos, pues llevan ocho años exigiendo la presentación con vida de sus hijos. Asimismo, acusó al expresidente Enrique Peña Nieto de mentirles con la “verdad histórica” y demandó a la actual administración que les diga qué sucedió con sus familiares.
“Peña Nieto nunca dijo que los militares eran los responsables. Los llevaron al Batallón 27 en Iguala, Guerrero, y derribamos la mentira de Jesús Murillo, exprocurador general de la República ya detenido, exigimos que castiguen a los militares no sólo de delincuencia organizada, también de desaparición forzada”, aseveró.
Asimismo, advirtió que no se van a callar e insistió que quieren castigo para los responsables, no que los liberen. “Queremos que se detengan a todos los responsables porque fue un crimen de Estado, queremos que todos caigan. Usted Presidente dijo que no será tapadera de nadie, que nos den pruebas, mientras no las tengamos seguiremos luchando, hay miles de desaparecidos”.
“Queremos que se detenga a todos los responsables porque fue un crimen de Estado, que todos caigan», agregó.
«El Presidente se contradice»
Por su parte, Mario César Contreras, padre de César Manuel, expuso que no saben por qué el Presidente se contradice cuando se trata de enjuiciar a militares. “Primero dice que sí, que sí libera las 80 y tantas órdenes de aprehensión, y él mismo lo indicó y después señaló que no. ¿Por qué desestimar 16 órdenes de aprehensión del Ejército Mexicano?”, cuestionó.
Además, pidió a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que no proteja a Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Al frente del contingente se ubicaron los padres de los desaparecidos con la fotografía de sus hijos, quienes al descender del autobús que los llevó al Ángel recibieron un ramo de flores.
7 mil voces unidas
Según cifras oficiales, unas 7 mil personas unieron su voz y su reclamo a lo largo de los 4.2 kilómetros que separan a la glorieta del Ángel de la Independencia del Zócalo capitalino.
En la marea que inundó las calles sobresalían algunos ataúdes de cartón con las leyendas: “Justicia”; “Ni perdón ni olvido”, y “Fue el Estado”. Además, en muchas mantas que aparecieron se leía: “El Ejército lo sabe. Ayotzinapa resiste”; “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” y “Ejército asesino”.
Esta movilización también fue aprovechada por anarquistas que, encapuchados y vestidos de negro vandalizaron comercios, hoteles, templos y otros inmuebles. Además de enfrentarse con la policía.

