El hijo mayor de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), José Ramón López Beltrán, volvió a ser blanco de fuertes críticas al hacer gala de la «austeridad» que pregona su padre durante un partido de playoffs entre los Astros de Houston y los Yankees de Nueva York, disputado en Estados Unidos.
A través de redes sociales, internautas compartieron imágenes que lo muestran disfrutando del juego y criticaron desde el precio de los boletos hasta el costo de la ropa, los tenis y el reloj que portaba.
Y es que, al visitar la página oficial de la Major League Baseball (MLB), www.mlb.com/tickets, los usuarios descubrieron que una entrada al Estadio Minute Maid Park, ubicado en Houston, Texas, tiene un precio mínimo de 147 dólares, el equivalente a unos 3 mil pesos.
Cabe mencionar que se desconoce exactamente en qué parte estaba ubicado José Ramón López Beltrán durante el juego de las Ligas Mayores de Béisbol, pero sabemos que los precios son mucho mayores en las mejores zonas del estadio.
Mientras que los tenis Adidas Campus 80s South Park «Towelie» que lució el hijo mayor de AMLO alcanzan los 8 mil pesos dependiendo de la tienda y el país, usuarios de redes estimaron que pudo haber pagado hasta 2 mil 800 pesos por el jersey azul, marca Nike, que vestía.
También te podría interesar: La tormenta tropical «Roslyn» evolucionaría a huracán hoy, viernes 21 de octubre
Aunque el costo de su reloj también fue motivo de debate en internet, la mala calidad de las imágenes no permitió ver con claridad de qué modelo se trata para investigar el precio.
El costo tanto de la ropa como de los boletos van en contra de la «austeridad» que promueve el presidente López Obrador, pues el 11 de mayo del 2020 emitió fuertes críticas contra las personas que compran ropa a precios muy altos y consumen «de manera enfermiza».
En aquella ocasión, el mandatario federal indicó que existen «empresarios en México riquísimos y austeros, estamos hablando de arriba. Nosotros en general tenemos que buscar la austeridad, comprar lo que necesitamos, no consumir de manera enfermiza. Si ya tenemos zapatos, ¿para qué más? Si ya se tiene la ropa indispensable, sólo eso; si se puede, tener un vehículo modesto para el traslado.
«¿Por qué el lujo?», cuestionó el presidente. «Claro, somos libres, pero ya no es el tiempo en que como te veían, te trataban, ahora es al revés. Ve uno a una persona así muy extravagante y hasta se aleja uno».

