Durante una conferencia de prensa, Joe Biden, presidente de Estados Unidos (EE.UU), informó que el Gobierno de México recibirá al mes a 30 mil migrantes sudamericanos deportados de territorio estadounidense. Asimismo, detalló que se trata de personas extranjeras provenientes de países como Venezuela, Haití, Nicaragua y Cuba.
Pese a que las autoridades estadounidenses otorgarán 30 mil permisos humanitarios mensuales para migrantes de esos cuatro países, Biden adelantó que su administración endurecerá las medidas contra aquellas personas que crucen la frontera sin antes haber solicitado asilo. De acuerdo con el presidente, los migrantes que ingresen de manera ilegal volverán a México en calidad de deportados.
«México ha aceptado permitir el regreso cada mes de hasta 30 mil personas de esos cuatro países que hayan sido capturadas y deportadas al intentar cruzar la frontera sur de forma irregular», explicó Biden este jueves 05 de enero.

Cabe mencionar que, según indicó el mandatario, los migrantes deportados ya no podrán beneficiarse del programa de permisos humanitarios para entrar a EE.UU, los cuales pueden solicitar por internet.
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En ese sentido, se dirigió a quienes están intentando «salir de Cuba, Nicaragua o Haití» y les pidió no presentarse «en la frontera. Quédese donde está y haga la solicitud de forma legal».
Luego de que el Tribunal Supremo ordenara mantener el llamado «Título 42», una medida implementada por el expresidente Donald Trump para controlar la migración durante la pandemia por COVID, el actual presidente indicó que expulsarán a todos los migrantes que intenten cruzar la frontera de forma ilegal.
«No me gusta el Título 42, pero es lo que tenemos que utilizar», afirmó.
En octubre del 2022, el Gobierno estadounidense lanzó el mismo programa para los migrantes venezolanos que buscaban ingresar al país, reduciendo el flujo de personas en la frontera con México. Por ello, Biden se dijo confiado de que la nueva medida «reducirá sustancialmente» la llegada de cubanos, nicaragüenses y haitianos.
Acompañado de la vicepresidenta, Kamala Harris, el mandatario aseveró que se trata de un procedimiento «ordenado, humanitario y que funciona».

