Una serie de solicitudes de transparencia presentadas por la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) demostró que el ejército buscó ocultar documentos sobre espionaje. R3D solicitó a Sedena contratos y documentos relacionados Comercializadora Antsua, empresa relacionada con la venta del programa de Pegasus en México.
En los archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es posible encontrar contratos relacionados con empresas que vendieron el programa Pegasus en México. Sin embargo, la Sedena niega a los ciudadanos la existencia de estos documentos.
A pesar de que el Ejército negó tener los papeles, la organización obtuvo vía transparencia un oficio donde Sedena le respondió a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que sí tenía esos documentos.

La ASF solicitó a Sedena estos documentos ya que se encontraban revisando contratos del Instituto Nacional de Migración (INM) con la misma empresa. A pesar de que confirmaron que tenían los documentos, la Sedena no los entregó a la ASF por motivos de seguridad nacional. La Auditoría Superior solo consiguió acceso a una cadena de pagos por los servicios contratados.
Actualmente se desconoce la razón o el servicio adquirido mediante los contratos de 2019 con la Comercializadora Antsua. A pesar de que el Ejército no ha querido transparentar lo relacionado con el contrato, se reporta que fue por poco más de 139 millones de pesos.
A pesar de la exigencia de organizaciones de la sociedad civil, el Ejército sigue sin transparentar los documentos y el uso del espionaje.
INAI ordenó al Ejército entregar los documentos
Ante la negativa de Sedena para transparentar la información, R3D presentó un recurso de revisión ante el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI).
El INAI llevó a cabo una sesión en la que determinó ordenarle al Ejército que busque los papeles y los entregue. En dicha reunión, la comisionada del INAI, Josefina Román, dijo que “es claro que sí cuenta con la información requerida”.
Además, Román aclaró que la Sedena debería tener publicados los datos en internet, incluyendo aquellos contratos dados por adjudicación directa. Señaló que los datos servirán para transparentar los recursos públicos y las contrataciones de actividades de intervención de comunicaciones.

Transparencia a través de hackeos
El reciente hackeo a servidores de la Sedena, #SedenaLeaks, permitió conocer documentos obtenidos por el colectivo Guacamaya. Estos documentos dejan ver que existe al menos un expediente completo de la contratación del “Servicio de Monitoreo Remoto de Información” con Comercializadora Antsua.
Durante años, junto al abuso del uso del programa Pegasus, se ha documentado la existencia de este tipo de contratos. Lamentablemente, el programa cuyo objetivo era perseguir a criminales, se ha utilizado en México contra activistas, políticos y periodistas.

