Un mes después de su detención, confirmada por el Gobierno Federal el pasado 05 de enero, Ovidio «El Ratón» Guzmán, hijo de «El Chapo» Guzmán, se disculpó con sus «plebes», habitantes del municipio de Jesús María, en Sinaloa, por los daños ocasionados durante el operativo de recaptura.
Desde el penal del Altiplano, la misma cárcel de máxima seguridad de donde escapó su padre, el narcotraficante envió un mensaje a través de sus familiares para pedir perdón por los daños ocasionados en la comunidad, tanto por su gente como por las autoridades.
Pese a que han pasado 30 días desde la reaprehensión de Ovidio Guzmán, los «plebes», como se refiere a ellos el líder del Cártel de Sinaloa, no han recuperado la tranquilidad.
Mireyda Ramírez, vecina de Jesús María, confesó en entrevista que todas las noches sueña lo mismo: «los balazos, los guachos (soldados), las ráfagas (de disparos) y el helicóptero ese. Mis hijos están más traumados, ni siquiera quieren ir a la escuela porque no quieren salir de aquí».

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Entre los daños reportados por los mismos pobladores destacan agujeros en techos de lámina por los disparos de fusiles Barret calibre .50. Sin embargo, denunciaron que el gobierno de Sinaloa, encabezado por el morenista Rubén Rocha Moya, rompió su promesa de ayudarlos a reparar sus hogares.
«Es más fácil que Ovidio regrese y que nos ayude a que nos ayude el gobierno», opinó Mireyda.
Desde el día de la reaprehensión de Ovidio Guzmán, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y demás corporaciones de seguridad permanecen en Jesús María para brindar apoyo a los sinaloenses, como entrega de alimentos, atención médica y mantenimiento a centros educativos.

