Unidades de transporte público tienen hasta nueve años en servicio en la región, por lo que están en malas condiciones y no son óptimas para los usuarios.
Roberto Delgado Ruíz, representante de trabajadores de transporte público, mencionó que este oficio ha sido muy golpeado, lo que ha dificultado que varios concesionarios puedan renovar sus unidades cada determinado periodo.
Detalló que debido a esta situación, hay todavía unidades del año 2014 brindando el servicio y que forzosamente tienen que renovarse en este año para seguir trabajando “las que nos permite el gobierno, algunos todavía son del 2014, 2015, no podemos traer otro tipo de unidades porque hay que pasar revista”.
Dijo que la pandemia y el aumento en los costos de las refacciones y gasolina, ha evitado que todos puedan tener un carro nuevo cada determinado tiempo, sumándole a la falta de aumento en el pasaje, mencionó que es un panorama complicado para este sector.
“Un carro de 150 mil pesos vale 250, de donde vamos a sacar un carro de 250 mil pesos con 9 pesos de pasaje, no se puede”.
Después de tantos años piden a las autoridades un aumento en el pasaje para poder invertir en unidades y brindar un mejor servicio a la población, “combustibles, las refacciones, todo ha subido más del 100 % y el transporte pide un aumento de 4 pesos después de 7 años”.
Aumento es necesario
Comentó que para poder tener vehículos en óptimas condiciones o renovarlas cada determinado tiempo, es necesario este aumento.
“Quien voltea a ver al transporte público, que las unidades están dañadas, no lo negamos, pero cómo lo arreglamos, un vehículo nuevo no nos dura ni un año, porque a parte de que se dañan, el pasaje no lo cuida, le dan mal uso, le dan el portazo, rompen los asientos”, aseveró.
Finalmente dijo que esta situación ha generado que un gran porcentaje de los operadores del transporte público, opten por buscar otras fuentes de trabajo.
“Alrededor de un 50 % se han ido, primero la pandemia, no sube el pasaje, sube la gasolina, se acumulan».
