Por Autor Conocido
PAN y PRI, en desventaja por no cubrir todas las casillas
El Instituto Nacional Electoral concluyó su plazo dictado a los partidos políticos que contenderán en la elección extraordinaria por la vacante en el Senado, programada este domingo, designado a registrar cada uno de sus representantes en las más de 4 mil casillas disponibles para los ciudadanos que acudan a emitir su sufragio.
Dentro de este informe, llama la atención de los organismos políticos interesados en cuidar el proceso y sus respectivas incidencias, desde la instalación de la misma, tener todas las boletas y el material, así como checar el movimiento desde el arranque hasta el final, el conteo de votos y la revisión de las actas, solo uno pudo abarcar el 100 por ciento.
Morena tendrá más de 9 mil militantes tanto en la zona urbana y rural, hasta en las especiales y con titulares y suplentes debidamente incorporados en este listado. Si nos vamos al otro extremo, el PRD no tendrá un solo simpatizante, el único en este caso y contrasta con el Partido Verde y el PT, en rangos del 25 y el 32 por ciento respectivamente.
Este último caso es irónico, pues hace 6 años el partido del Sol Azteca presumía mayor músculo. Hoy, es la otra cara de la moneda.
Todavía más preocupante es en el PRI, cuya cobertura apenas llega al 18 por ciento. Su aliado Acción Nacional se encuentra incompleto, ya que con los registros antes señalados le alcanza para estar presentes en 3 de 4 sitios de votación, es decir, habrá una ausencia en el 25 por ciento de las mismas.
Mucho descobijo
La reflexión ante estos datos es una realidad de cada frente. Lo dramático se encuentra en la Alianza «Va por México», ahora como oposición. Al pasar a una segunda fuerza electoral, el panismo tiene la disyuntiva sobre cuáles son los sectores a darles prioridad para enfocar sus baterías y descobijar otras, aunque por su presunta capacidad, no debería pasar por estos problemas.
El Revolucionario Institucional está peor y lo del perredismo es inverosímil, aunque de forma más analítica se ve la falta de fuerza en su interior, ambos, absorbidos por Morena.
Y otro punto es cómo reclamar irregularidades e inconsistencias si no hay los elementos suficientes. Si sucede un incidente en alguna casilla sin presencia de esta coalición pasará de noche; si se trata de judicializar el resultado, no habrá elementos contundentes.
De por sí la potencial participación se ve pobre y las tendencias nos les favorecen, el PAN y PRI llegan antes de abrir la votación en Tamaulipas con la desventaja de no estar totalmente vigilantes de la misma.

