Por Autor Conocido
PAN Tamaulipas apunta a un nuevo fracaso
La Asamblea Estatal celebrada este domingo en Ciudad Victoria consolidó la versión muy mencionada sobre la transformación de la oficina del Partido Acción Nacional en Tamaulipas. Dejó de ser un ente plural, abierto a la opinión y participación de sus afiliados, convirtiéndose en un negocio familiar.
La familia García Cabeza de Vaca se aferra a soltar el control del Comité Directivo. Entre los 90 consejeros electos y algunos para la futura reunión nacional en fechas próximas, la mayoría tienen una conexión muy directa con Francisco. El resto de los liderazgos quedaron prácticamente minimizados, una jugada que provocó más molestias que conformidad.
El exgobernador colocó a todos sus allegados posibles: su hermano Ismael, Francisco Garza de Coss, Carlos Fernández, Ángel Covarrubias, Raúl Pérez Luevano y varios, además de “renovar” su lugar entre los consejeros nacionales junto con Gerardo Peña. Como dato, le dieron la consejería vitalicia.
Pareciera que nadie quiere confrontar, salvo Arturo Soto que este lunes apareció a decir que será una voz crítica de todo lo que haga el partido. Ya veremos si su palabra la cumple a la hora de los trancazos, en tanto, ese resurgimiento del bando azul propuesto en la elección del 2027 pinta para quedar en la boca en lugar de los hechos.
¿Cuál será su futuro?
Lo más preocupante, aún y con las intenciones de César Verástegui Ostos (presente en la asamblea) de poner orden y comenzar a ver los perfiles adecuados, es la misma estrategia implantada por el Cabecismo desde el 2021: privilegiar a sus cercanos con postulaciones plurinominales o candidaturas a alcaldías, todo a modo y así “competir”.
Lo curioso es que todos esos rostros muy conocidos en Nuevo Laredo, Reynosa, Matamoros, Altamira y Ciudad Madero han mordido el polvo al menos una vez frente a su principal adversario, Morena. La tónica es la misma si, haciendo el balance frío, no han surgido protagonistas que lleven esta bandera. “Pues no hay más, si critican que somos los mismos, es porque no hay gente nueva”, dijo el “Truko”.
Para este perfil, el proyecto de los García Cabeza de Vaca no plantea novedad alguna a su dirigente nacional Jorge Romero, tan necesitado demostrar en la elección intermedia que pueden arrebatarle posiciones clave a la 4T. Acá en Tamaulipas la propuesta está demasiado lejana y, si se llegase a dar una alianza con Movimiento Ciudadano, los únicos perdedores son los naranjas.
Así, todos los ligados a Morena pueden estar tranquilos: el 2027 y hasta el 2028 (la gubernatura) pronostica muy pocos sobresaltos, producto de un PAN tamaulipeco empecinado en continuar con la colección de fracasos electorales.
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