Usan a perritos callejeros como carnada de cocodrilos en colonias del municipio de Altamira.
Vecinos del sector Nuevo Madero, relataron que jóvenes amarran a los perros en las orillas de las lagunas, por lo que son presas fáciles de los cocodrilos.
La Nuevo Madero está rodeada de lagunas, es uno de los sitios con mayor presencia de cocodrilos en la zona conurbada.
Para la señora Belén Rivera del Ángel, se trata de un autentico acto de crueldad animal, por lo que se debería investigar por las autoridades.
«Son expuestos a un ambiente de estres mientras permanecen atados hasta que llega el saurio y los devora, lo cual es reprobable contra quienes cometen este acto».
«Con el paso de las horas debido al olor de los perritos y el movimiento de los mismos, son detectados fácilmente por los saurios, los cuales de inmediato hacen la captura, no pueden escapar porque están amarrados».
«HAY QUE CONVIVIR CON COCODRILOS»
Pescadores señalan que no tienen opción que convivir con los cocodrilos, incluso tienen detectadas las áreas con mayor presencia y tratan de evitarlas.
«Pescamos en grupo, tratamos de no salir solos a la laguna y es para ayudarnos ante una emergencia, no tan solo por el ataque de un cocodrilo, sino también por una falla en el motor y otras cosas», mencionó Leonardo Flores.
La Aguada, es una de las lagunas más grandes de Altamira, inicia desde la colonia Santa Elena y llega hasta la Nuevo Madero, colinda con más de 10 sectores.
El pasado 3 de agosto del 2022, una niña de 8 años de edad acompañó a su papá a pescar y en un descuido, el cocodrilo atacó a la menor y la sumergió.
El padre de la menor rápidamente intervino y forcejeó con el animal, después de varios minutos logró salvarla, posteriormente la llevaron al Hospital General de Tampico Carlos Canseco donde quedó internada un par de días.
«Lo que pescamos aquí lo vendemos en los rodantes que se ponen aquí cerca, no es mucho lo que ganamos, pero es algo para el sustento de la familia».
Después que ocurriera la tragedia, unos regidores afirmaron que se colocaría señalamientos en los que advertirían la presencia de los cocodrilos, pero no se ha concretado, ni mucho menos una malla de protección, tal y como se ha hecho en Tampico.
