Sin Ruud, Berrettini, y compañía, el Abierto Mexicano se quedó sin grandes nombres.
El Abierto Mexicano Telcel de Acapulco se quedó sin algunas de sus estrellas, ya sea por lesión o eliminación en juego. ¿Qué tanto afecta esto al nivel del torneo y al juego?
El torneo de la ATP 500 se ha vuelto uno de los eventos más importantes en México, en cuanto a deportes. Para los tenistas, también es un placer venir a Acapulco a jugar el Abierto Mexicano Telcel. Este año, pintaba para ser uno de los mejores de la historia, por el nivel de jugadores que venía. Es evidente, que cada año el nivel incrementa, pero para la edición 2023, no ha habido tanta fortuna.
Primero, contamos con el retiro previo de tres grandes jugadores. Carlos Alcaraz no pudo presentarse a México para jugar el torneo de Acapulco por una lesión. De igual manera, Cameron Norrie, contra quién el español jugó la final de Río de Janeiro, también anunció que no jugaría en el estado de Guerrero. Antes de estos dos anuncios, Stefanos Tsisipas también se retiró por la molestia que tenía en el hombro derecho.
Con esto ya sucedido, las grandes estrellas que quedaban en el torneo eran Casper Ruud y Mateo Berrettini, pero ambos han perdido la oportunidad de ganar en Acapulco. Desde el lunes vimos a Casper trabado, pues requirió de tres sets para vencer al argentino Guido Andreozzi. Por su parte, en la ronda de 32, Berrettini le ganó a Alex Molcan después de que el eslovaco se retire.
En la siguiente ronda, Casper fue eliminado por el japonés Taro Daniel y Berrettini eliminó al sueco Elias Ymer. Sin embargo, el jueves Matteo se tuvo que retirar ante el danés Holger Rune tras perder el primer set 6-0.
De los cuatro tenistas que quedan, son dos americanos que se enfrentarán: Tommy Paul y Taylor Fritz. La otra semifinal será entre Holger Rune y Alex de Minaur.

