Aparecieron los cuerpos sin vida de cinco trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) que murieron en la explosión del pasado 23 de febrero en un centro de almacenamiento de crudo, ubicado en el municipio de Ixhuatlán del Sureste, en Veracruz.
A través de un comunicado, la paraestatal confirmó que el Ministerio Público Federal autorizó la revisión de los cuerpos de las víctimas por parte del Servicio Médico Forense (SEMEFO). Asimismo, indicó que uno de los trabajadores heridos continúa recibiendo atención médica en el Hospital de Pemex, donde lo reportan en condiciones de salud estables.
Pemex atribuyó el incendio y posterior explosión, ocurridos durante labores de mantenimiento a la Cavidad Tuzandepetl-331, al escurrimiento de producto sobre una superficie caliente.
También te podría interesar: Exigen intervención del Ejército de EE.UU. para combatir los cárteles mexicanos
Horas antes del incidente en Ixhuatlán del Sureste, al menos tres personas murieron en un incendio registrado en la refinería Lázaro Cárdenas del municipio de Minatitlán. El informe preliminar de la empresa petrolera señala que un total de cinco trabajadores presentaron quemaduras de segundo y tercer grado, además de confirmar que el incendio estalló en la Planta Combinada Maya.
Unas 48 horas después de registrado el incendio, Pemex confirmó el fallecimiento de dos de sus trabajadores, a quienes identificó como Leopoldo Sánchez y Alán Osvaldo, mientras recibían atención médica por parte de los servicios de salud que ofrece la paraestatal.
También falleció por sus heridas un obrero que respondía al nombre de Manuel Alejandro Jiménez Fernández, alias «Bonesk», cuya muerte se reportó el pasado 27 de febrero.

