Este 08 de marzo (8M), Día Internacional de la Mujer, pacientes oncológicas y mujeres sobrevivientes de cáncer salieron a las calles por primera vez para protestar contra los «feminicidios institucionales», así como contra la violencia sexual, estética e institucional que sufren quienes han vencido esta enfermedad.
Con las cicatrices de sus mastectomías pintadas en un acto simbólico, las mexicanas sobrevivientes de cáncer se sumaron a las protestas en el marco del Día Internacional de la Mujer para cobijar a las mujeres que enfrentan un tratamiento médico oncológico y dar voz a quienes han muerto.
Sandra Monroy, vocera del colectivo «¡Jódete Cáncer!» y sobreviviente de cáncer de mama, afirmó que las mujeres que padecen la enfermedad «no somos las guerreras de rosa en octubre, asexuadas, revictimizadas, sumisas, somos mujeres los 365 días del año con tanto por decir. Así como todas nos toca enfrentar las violencias que conocemos en México, a la nuestra se suman: la médica, la falta de servicios oportunos en diagnósticos y tratamientos, a esa falta de la garantía de un derecho básico como el acceso a la salud, tiene un nombre, un feminicidio institucional».

Durante la protesta de este 8M, las mexicanas realizaron una intervención de playeras con mensajes en contra de las violencias que viven. Asimismo, permitieron que las mujeres tomaran el micrófono para narrar sus experiencias con la enfermedad, desde que las diagnosticaron hasta que la vencieron, y que las amigas, familiares y conocidas de mujeres que murieron de cáncer recordaran a sus seres queridos.
También te podría interesar: Van 39 ataques con ácido a mujeres, señala Comisión de Igualdad de Género en el Senado
Como parte de su discurso, Sandra Monroy acusó que «al estado no le importamos. (…) Nos joden más por aparentar que no pasó nada, enfrentamos el constante señalamiento a lo que nos ‘han quitado’, como si solo fuéramos tetas o matrices. Insisten en ocultar nuestras cicatrices pensando que debemos avergonzarnos de ellas».
Destacando que el cáncer de mama mata a dos mujeres cada hora, Monroy solicitó a la administración de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que garantice protocolos de atención, financiamiento u tratamiento oportuno para las mujeres mexicanas.
«La falta de atención oncológica también es feminicidio; no me joda presidente, ¡nos dejan en una orfandad médica! Porque vivir con cáncer cuando se tiene bajos recursos es una condena de muerte, pues es impagable», sentenció.

