Empresarios expusieron ante Banxico la situación al no haber certeza en los proyectos de las energías renovables
Los inversionistas dedicados a las energías renovables, con parques eólicos instalados en Tamaulipas, decidieron al último trimestre del 2022 reducir su presupuesto para la compra de insumos diversos, al encontrarse en la incertidumbre de seguir con nuevos proyectos por parte de las autoridades federales, recalcó el reporte del Banco de México (Banxico).
En la encuesta trimestral donde participan empresarios de todos los giros del sector productivo, se apuntó dentro de las afectaciones o limitantes para el crecimiento del ramo privado en el norte del país, esta industria tomó la decisión en tanto se plantea por parte del gobierno federal como del estado, cuál será el futuro en cuanto a la apuesta para producir energía eléctrica a base del viento.
“La incertidumbre que ha caracterizado al sector de generación de energías renovables propició que, en Tamaulipas, empresas de este segmento moderaron su compra de insumos y detuvieran la renovación de su flotilla vehicular”, dieron a conocer los empresarios consultados.
Para esta región de la República Mexicana se cuentan con 14 parques en operación. En la evaluación del gobierno federal como la actual administración estatal, se carecieron de las gestiones para contar con el cableado adecuado. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) tiene un plan de 9 mil millones de pesos para invertir en este rubro.
También bajan gastos
Dicho reporte correspondiente al período octubre-diciembre, agregó que la venta de herramientas para uso industrial como taladros, rotomartillos, sierras y abrasivos se vio restringida debido a una menor demanda de los productores de pinturas y de botes de aluminio para estas. Hubo demoras en el arribo de mercancías de importación y algunas empresas moderaron la compra de artículos promocionales ante la posibilidad de una recesión.
“Como factores limitantes, los directivos entrevistados señalaron que el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania continuó manteniendo elevados los precios internacionales de insumos utilizados por pastelerías, panaderías, tortillerías y productores de harinas, lo que presionó al alza los precios de estos bienes, desincentivando su consumo», concluyó
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