La crisis migratoria no se acaba sobre Tamaulipas, ya que siguen llegando oleadas de centroamericanos expulsados desde la Unión Americana.
En esta semana, alrededor de 700 migrantes que ingresaron a los Estados Unidos (EEUU) desde Ciudad Juárez, en Chihuahua, autoridades migratorias las deportaron pero por Matamoros, Tamaulipas, lo que ya ha provocado un problema de saturación.
Al respecto la presidenta de la asociación “Ayudándoles a Triunfar Capítulo Tamaulipas”, Gladys Cañas, dio a conocer que estas expulsiones iniciaron hace poco más de una semana y se realizan bajo el título 42 de la ley migratoria.
“Estamos recibiendo a las personas que expulsaron de Ciudad Juárez y la están enviando por acá. El viernes llegaron 70, diariamente se están recibiendo entre 100 o 120”.
Expuso que estas personas en migración arriban a Matamoros pese a que entraron a Estados Unidos desde Chihuahua, algunos sin recursos, por lo que se ven obligados a sumarse a las casi mil 500 personas que sobreviven en el nuevo campamento a un costado del Río Bravo y a menos de un kilómetro del Puente Internacional Matamoros-Brownsville.
“Se está llenando el campamento ahorita, yo puedo asegurar que en la ciudad ahorita hay más de 3 mil migrantes, en el campamento rebasan los mil 500 migrantes, está lleno”, reiteró la activista.
Cabe señalar que el regreso de los centroamericanos no es formalmente una deportación, sino de un proceso de expulsión inmediata donde no se abre un proceso ante una corte, explicó la representante.
“Algunos llegan sin documentos, sin recursos y tras una travesía muy dura desde su país de origen, Juárez, Estados Unidos para terminar en Tamaulipas donde ya hay muchos más como ellos”, señaló Gladys Cañas.

