Para el ciclo Primavera -Verano, serán sembradas más de 30 mil hectáreas de soya en el municipio de Altamira.
Productores mencionaron que la humedad que han dejado las recientes lluvias favorecerán al cultivo.
El productor Dimas Salazar Rodríguez dio a conocer que los ejidatarios están por comenzar con los trabajos de siembra y que las lluvias traerán grandes beneficios.
A pesar de la buena humedad, se necesitan lluvias torrenciales para que las presas u ollas de agua aumenten su nivel y garantizar el agua para el sector agrícola, como también para el ganadero.
«Ahorita viene el ciclo de primavera-verano que es donde se establece el cultivo de soya, algunos compañeros también empezaron la preparación, estas lluvias ayudan un poquito, de entrada a que las malas hierbas salgan ahora en preparación y al momento de hacer el segundo trabajo en donde muere la maleza que daña a los cultivos», explicó.
El año pasado, varios productores agrícolas de la región decidieron no preparar las tierras por la falta de precipitaciones, lo que disminuyó el área sembrada.
Explicó que si bien se espera una buena participación del sector agrícola, gran parte de los productores dejó de sembrar, pues actualmente, no les conviene darle continuidad a los trabajos de la tierra.
Carestía de insumos
Entre los principales problemas que enfrenta el sector agropecuario, se encuentra la carestía de insumos como los fertilizantes y el hecho de que el cultivo no ha alcanzado un precio estándar favorable.
En la actualidad los costos y ganancias son variables, pues la producción ha tenido altibajos que llevan las cifras de un extremo a otro, por lo que algunos ejidatarios están a la espera de que mejore el panorama para no tener pérdidas económicas.
«Estamos confiados en que las condiciones meteorológicas serán favorables para sacar una buena producción durante el ciclo primavera-verano y los precios lograrán asentarse, lo cual, traería un respiro para el campo».
