Partido termina en empate sin goles entre Universidad de Zacatecas y Jaiba Brava, tras hechos en la grada del Estadio Carlos Vega Villalba.
La agresión de aficionados zacatecanos a la porra de la Jaiba Brava provocó la terminación anticipada del partido de ida de la final de temporada de la Segunda División profesional en México.

Los hechos de violencia dejaron lesionados, pese a que el marcador terminó sin anotaciones entre la Universidad Autónoma de Zacatecas y el Tampico-Madero.

La situación causó una invasión de 400 seguidores celestes quienes hicieron el viaje hacia el compromiso en el Estadio Carlos Vega Villalba. Pese a la intervención tardía de los elementos de seguridad pública, poco se puede hacer para concluir de manera formal el encuentro.

El mayor ímpetu lo mostraron los locales que de forma más vertical intentaron hacer daño en la defensa.

En 10 minutos provocaron desajustes sobre todo en la parte central a través de Jesús Damián Hernández y Juan Torres. Sin embargo, esos momentos no lograron rubricarlos con un disparo a puerta de Marco Millán.

Pasado el minuto 20 la intensidad de los universitarios aflojó y le permitió al visitante asentarse con un poco más de tranquilidad. Mandó dos claros avisos, uno por Alan Ramos en un disparo de zurda que pasó cerca del poste enemigo y, minutos después, colabora con Esteban Torres y Axel García Barrera, este último con un derechazo que no pasó muy lejos de la cabaña.

Antes del descanso un cabezazo de Josué Hernández fue a las manos del portero rival Rodrigo Ortega y en un contragolpe los Tuzos tuvieron para abrir el marcador, pero el último pase fue erróneo de Jesús Damián Hernández ya en el área chica.

Pocas acciones de peligro se dieron durante la parte complementaria, aunque las situaciones de abrir el marcador estuvieron del lado local pero no lograron concretarlas ante la falta de contundencia en el último tramo.

Los celestes mejoraron con el ingreso del paraguayo Luis Solalinde, incluso, provocó una acción dudosa que el árbitro no quiso decretar como penal.

Cuando faltaban 5 minutos para cumplir con el tiempo regular, aficionados locales empezaron a agredir a la porra visitante.

A partir de ello el partido se detuvo al no darse las condiciones de seguridad de los elementos que, de acuerdo a fuentes del estadio, solamente había 36 para resguardar más de 12 mil asistentes.

Sin garantías, el partido finalizó sin movimiento en el marcador. Pero provocó que los aficionados, directivos, jugadores y cuerpo técnico debieran salir escoltados del inmueble y de la ciudad un par de horas más tarde.
El partido de vuelta se celebrará el sábado 13 de mayo a las 20:00 horas en la cancha del Estadio Tamaulipas. En ese choque se conocerá al campeón.

