Por Alejandro Castillo
La Roma y el Sevilla se enfrentaban en la final de la Europa League para definir al campeón del segundo torneo más importante de Europa.
Sin duda, cualquier conjunto que quedase campeón de la Europa League entre el Sevilla y la Roma hubiera sido justo ganador. Ambos llegaron al Puskas Arena con el deseo de ganar el pase directo a la Champions League la siguiente temporada.
El Sevilla llegó a su séptima final. De las seis anteriores, había ganado seis campeonatos. Paso perfecto en finales de Europa League para el equipo que juega en España. Llegó a esta final tras eliminar a la Juventus de Vlahovic, Di María y compañía.
En el partido de ida, vimos un 1-1 que la Vecchia Signora rescató al minuto 95. Por otra parte, en la compromiso de vuelta, vimos otro empate que tuvo que llevar el partido a la instancia de tiempos extras, donde el rey de copas en la Europa League ganó.
Por otra parte, la Roma llegó a esta final tras eliminar al Bayer Leverkusen de Xabi Alonso, por marcador de 1-0 global. Fue una victoria 1-0 en el encuentro de ida, lo que hizo que el 0-0 en el Bayarena fuera suficiente para La Loba.
En esta final, en el primer tiempo, Dybala, quien venía regresando de una lesión, le dio la ventaja a su equipo. La Joya marcó el 1-0 parcial al medio tiempo, tras madrugar en un tiro libre a tres cuartos de cancha.
En la segunda mitad, Gianluca Mancini se metió un autogol para empatar el encuentro. El Sevilla se sentía más vivo que nunca en este cotejo. Un penal anulado le tiró el momento anímico a los rojiblancos y la Roma retomó el control del balón, pero nadie pudo anotar.
En tiempos extras, no hubo nada de acción en su primera parte. Para el segundo tiempo extra, tampoco hubo nada, y se fueron a penales. Lucas Ocampos marcó su penal; Cristante hizo lo propio para la Roma; Lamela puso las cosas 2-1; Bono paró el tiro de Mancini y mantuvo la ventaja; Rakitic aclaró la ventaja para el Sevilla; Ibáñez la estrelló en el poste y dejó todo en manos de Montiel, quien lo replicó su hecho en el Mundial, tras ser atajado por Rui Patricio. Sin embargo, se repitió, pues el arquero se adelantó, y en esta ocasión sí anotó y volvió a marcar el penal ganador.

