En los últimos dos años, no se han autorizado nuevos fraccionamientos en el municipio de Altamira.
El alcalde Armando Martínez Manríquez, reveló que las empresas están obligadas a construir escuelas y hasta áreas de salud, de lo contrario no autorizarán más complejos habitacionales.
Otro requisito que deben cumplir es la factibilidad de la Comapa, porque en algunos sectores el municipio debe hacer obras que debieron hacer las constructoras.
«Ahora se hace la solicitud al alcalde, el alcalde lo turna a la comisión de desarrollo urbano del cabildo y la comisión va emitir un dictamen, ese se pasa a sesión de cabildo y entonces ahí se aprueba o no».
Resaltó que los nuevos fraccionamientos también deben tener calles amplias, algunos lugares solo tienen andadores y una sola vialidad para entrar y salir.
«Si la constructora no tiene el aval de la Comapa no será autorizado el fraccionamiento. Porque después somos nosotros los que debemos llevar el suministro, mientras que los fraccionadores son los que hacen el negocio. Eso ya se terminó, eso forma parte del pasado».
Durante un recorrido que hizo en las escuelas del fraccionamiento Valle Esmeralda, los directores manifestaron que necesitan más aulas para cubrir la demanda educativa que aumenta en cada ciclo escolar.
En dicho complejo hay una solicitud para ampliarlo y existe otra para construir un nuevo fraccionamiento en la colonia Nuevo Madero. Sería el primero del sector Miramar.
«En este momento tenemos en revisión un nuevo fraccionamiento, pero ahora ya no es como antes donde se reunía el constructor con el alcalde y entre ellos dos se arreglaban y empezaba el fraccionamiento. En Canarios se les olvidó que iban a llegar niños y jóvenes y no construyeron escuelas».
Armando Martínez Manríquez añadió que en el fraccionamiento Canarios se enfrenta un grave probable. Esto, porque no se contempló una escuela y las que están en sectores aledaños se encuentran saturadas.

