Plan B fue producto de un proceso “muy atropellado”, así lo calificó la exsecretaria de Gobernación y actual senadora de Morena, Olga Sánchez Cordero.
La presidenta de la Comisión de Justicia del Senado puntualizó que los legisladores deben hacer una profunda reflexión y no volver a incurrir en esas irregularidades, en lugar de “culpar” a la Suprema Corte.
“Yo quiero reconocer que estuvo atropellado, no se siguió un proceso limpio, transparente en ambas cámaras, sobre todo en la Cámara de origen”.
“Es una pena que por un proceso legislativo muy atropellado, porque fue muy atropellado, y nosotros tenemos que hacer una reflexión personal, hacia el interior de las Cámaras. Cómo mejorar nuestro trabajo legislativo y nuestros procesos legislativos para no tener que enfrentar invalideces por procesos legislativos y que no entre la Suprema Corte al fondo, que sería importantísimo que hubiera entrado”, enfatizó.
Dijo que tanto los grupos parlamentarios de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión deben hacer una reflexión antes de buscar culpas. “Deben hacer una reflexión al interior, una introspección: qué hicimos mal, qué tenemos que mejorar, antes de echarle la culpa al vecino”.
«Necesario, retomar el tema a futuro»
Consideró importante retomar el tema en un futuro pues es necesaria una reforma electoral. Pues «México es el país más restrictivo en normativas electorales para todos: para los partidos políticos, para los candidatos, para la población en general».
“Que si no puedes hacer esto, que si sí puedes hacerlo, que si no te anticipas, que si sí te anticipas, que cuántos recursos. O sea, está sobre-regulado el proceso electoral en México, con unas medidas de verdad insospechadas a nivel mundial. Sí se tenía que reformar, sí había materia para una reforma electoral”.
Advirtió que las funciones del Instituto Electoral, por mucho, están duplicadas con otras instituciones del Estado: Auditoría Superior de la Federación, Monitoreo de Medios del Instituto de Telecomunicaciones y otras muchas que son actividades que se duplican.
Recalcó que el INE “es el instituto más grande del mundo, el instituto más costoso del mundo. Digo, a ver, tenemos que reflexionar, ¿no? Ir para adelante, a un siglo XXI distinto. Creo yo”.

