Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró en un comunicado que el derrame de crudo en la red de ductos de Ek Balam, reportado por la organización Greenpeace México, no abarca 400 kilómetros cuadrados, sino que la extensión afectada es menor a un kilómetro cuadrado.
De acuerdo con la paraestatal, sólo 0.06 kilómetros cuadrados de la superficie marina de Ek Balam se vieron afectados por la fuga de aceite. Esta información contrasta con lo reportado por Greenpeace México, organización ambientalista que dio a conocer el hecho la noche de este lunes.
Asimismo, Pemex consideró que Greenpeace actuó de «mala fe» al indicar que el derrame de crudo había afectado un estimado de 400 kilómetros cuadrados, y señaló que, si ese fuera el caso, se habrían derramado alrededor de millón y medio de barriles de petróleo.

«Lo cierto es que el volumen reportado por los especialistas de Petróleos Mexicanos fue de 58 m³ (365 barriles de petróleo) que afectó un área estimada de 0.06 km² donde el espesor de la película de aceite se estima en un milímetro», resaltó Pemex.
También aclaró que no ocultaron el hecho, como ha denunciado Green Peace México, pues «el derrame se reportó de manera inmediata ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Secretaría de Marina (SEMAR)». Posteriormente, se «procedió a su reparación» y se controló «en su totalidad».
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Aunque el derrame de crudo se registró el 06 de julio, la paraestatal aseguró que no estuvo relacionado con la explosión ocurrida el pasado 05 de julio en la plataforma Nohoch-A, donde se reportaron al menos dos trabajadores fallecidos.
Pemex explicó que el derrame ocurrió porque «la red de ductos de los campos Ek Balam concluyó su vida útil de 30 años». Sin embargo, «se efectuará el cambio por una nueva red» con la finalidad de eliminar «definitivamente la posibilidad de fugas de aceite».
La dependencia atribuyó la fuga a una doble fisura de siete centímetros de longitud, un milímetro de ancho y un poro de 1.2 centímetros de diámetro. Dado lo reducido de las grietas, detalló, el volumen de hidrocarburos que se fugó resultó mínimo.
Finalmente, apuntó que «la mayor parte del volumen derramado se recuperó de manera inmediata y la iridiscencia se dispersó».

