Por Alejandro Castillo
México enfrentó a Uzbekistán en Atlanta, para cerrar sus compromisos de esta fecha FIFA, y Raúl Jiménez era el delantero titular.
México tenía la obligación de ganar, gustar y golear ante Uzbekistán, pues se enfrentaba ante un equipo que se encontraba 60 posiciones abajo de ellos en el Ranking FIFA. Sin embargo, muchas debilidades se habían visto en el encuentro ante Australia.
Sin duda, la llegada a este partido era complicada para México. El resultado no fue el esperado contra Australia, pero el cierre fue decente, a la vista. Sin embargo, a la afición ya no le importa cómo juega el equipo, si no que gane.
Así, México arrancaba este partido en Atlanta, Georgia. Una entrada de 25,000 aficionados se mostró ante el conjunto tricolor. México había tenido malos resultados en esta ciudad, perdiendo sus últimos dos encuentros.
En el primer tiempo, vimos buena cantidad de goles, pero sorprendentemente, solo uno de México. Bobib Abdixolikov fue el que abrió el marcador con un cabezazo al ángulo. Raúl Jiménez empató el encuentro con un gol que no era de penal (sus últimos cuatro con selección habían sido por esta vía). Sin embargo, en el tiempo de compensación Azizbek Turg’unbaev puso adelante de nuevo a Uzbekistán.
Ni con el gol de Raúl Jiménez México pudo irse ganándole a Uzbekistán. Tres tiros (dos a puerta) fueron suficientes para Uzbekistán para irse arriba al medio tiempo.
Para el segundo tiempo, vimos que Raúl Jiménez se redimía con la selección y así empató el encuentro con un gran gol. Uriel Antuna le dio la vuelta con un gol con mucha suerte, pero con colaboración de Ochoa, el jugador Otabek Shukurov puso el 3-3 para empatar el partido.

