De igual forma se informó que habrá drones y 5 aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana vigilando
El titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), general Luis Cresencio Sandoval, informó durante la conferencia matutina realizada en Quintana Roo que se desplegarán 3 mil 200 elementos de la Guardia Nacional para proteger la ruta del Tren Maya.
Cabe recordar que esta obra está considerada como una de las prioritarias del Gobierno del presidente López Obrador.
De igual manera, el titular de la Sedena, puntualizó que también se hará uso de drones para vigilancia así como de cinco aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM).
“En el proyecto del Tren Maya también hay considerado un incremento de Guardia Nacional: de estos efectivos que tenemos, de dos mil 454, el estado tendrá 3 mil 300 guardias naciones adicionales. Este personal estará cubriendo toda la seguridad del proyecto, completo”, explicó.
Elementos también cuidarán aeropuertos
Sandoval detalló que estos elementos adicionales de la Guardia Nacional también tendrán a su cargo la seguridad de los aeropuertos de Tulum, Palenque y Chetumal.
“Está considerado que tenga la presencia la Guardia Nacional para generar condiciones de seguridad. De tal manera que con el proyecto del Tren Maya se incrementa efectivos que van a generar condición de seguridad adecuada para poder hacer este proyecto importante”, añadió el secretario.
Cabe destacar que dentro de las acciones para la seguridad del Tren Maya se están construyendo también tres bases aéreas.
Por su parte, el presidente López Obrador señaló que su Gobierno planea inaugurar el próximo 15 de diciembre el tramo del Tren Maya que recorre desde Palenque hasta Cancún. Será hasta el 2024 cuando los mil 554 kilómetros totales de la obra queden listos.
Se considera que la inversión en el Tren Maya es de entre 15 mil y 20 mil millones de dólares y recorre parte de cinco estados del sureste de nuestro país: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.
Sin embargo, diversas organizaciones tanto nacionales como internacionales han dejado en claro su preocupación por esta obra y el impacto negativo al medioambiente de la zona así como a los derechos humanos de los pueblos indígenas.

