Pese a las críticas de la oposición, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunció formalmente este martes que cuatro aeropuertos locales quedarán bajo el control de una empresa de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), con la finalidad de impulsar la participación de militares en proyectos de infraestructura.
Entre los proyectos estrella que la autodenominada Cuarta Transformación (4T), encabezada por un nacionalista de izquierdas, ha encomendado al Ejército desde el inicio del actual sexenio se encuentran el Tren Maya, ubicado en el sureste de México, el aeropuerto de Tulum, en la misma zona, y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), al norte de la Ciudad de México (CDMX).
En el Diario Oficial de la Federación (DOF) de este martes se publicaron varios documentos en los que se informa la cesión al Grupo Aeroportuario, Ferroviario Olmeca-Maya-Mexica (GAFSACOMM) por parte de la Secretaría de Transportes de la administración, operación, explotación y, en algunos casos, construcción de los aeropuertos de Puerto Escondido, Palenque, Puebla y Uruapan.

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El documento que formaliza dichas asignaciones establece que, dentro de la infraestructura aeroportuaria administrada por Aeropuertos y Servicios Auxiliares, se suman estos tres aeropuertos “en apoyo al logro y los objetivos de las prioridades del desarrollo nacional que ha establecido el Ejecutivo Federal”.
Los aeropuertos de mayor actividad serán el de Puerto Escondido, famoso por sus playas en las costas del Pacífico, y el de Puebla, mientras que el de Uruapan será de baja actividad y el de Palenque, inaugurado la década pasada, se encuentra inactivo desde hace varios años.
Además de estas cuatro nuevas instalaciones, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) ya controla los aeropuertos Nuevo Laredo y Ciudad Victoria, en Tamaulipas, Tamuín, en San Luis Potosí, Chetumal, en Yucatán, y Ciudad Ixtepec, en Oaxaca.
A las críticas recibidas por López Obrador por aumentar la presencia militar en actividades de índole civil se suman otras por la creación de una Guardia Nacional militarizada para tareas de seguridad interna que ha sido usada mayoritariamente para contener los flujos migratorios que llegan al país desde el resto de Latinoamérica.

