En riesgo es como vive la señora María Rubio Meraz de 83 años de edad en Altamira, el techo de su vivienda está a punto de caer.
La Dirección Municipal de Protección Civil, a cargo de María Luisa Cuevas Rivera, acordonó las áreas de mayor peligro y le pidieron a la abuelita no ingresar a ellas.
La vivienda se ubica en la calle Camino Real esquina con Antiguo Camino a Armenta, a unos metros del Bulevar Allende.
Desde hace 15 años comenzó a deteriorarse la casa, ya que su esposo murió en un accidente y ante la falta de recursos, le fue imposible dar mantenimiento.
“Una parte de la casa me la hizo mi hermano, no le costó ni un cinco a mi marido y de ahí para allá le compramos a mi suegro en 35 mil pesos en aquellos años”.
En lo que era su cocina, la señora María Rubio pagó 1,500 pesos para que le colocarán madera que sostuviera una parte del techo, afuera también se acordonó otro techo que también se puede caer en cualquier momento.

“Yo no tengo lavadora, lavo afuera en una pequeña pileta, yo no estoy gozando la vida. Si yo les contara mi vida, mi vida es muy triste porque principalmente no conocí a mamá, no conocí a papá y no tengo estudios”.
Autoridades se comprometen con ayuda
El compromiso de las autoridades municipales de Altamira es que a través de Obras Públicas se reconstruya la vivienda, aunque la tarde de este miércoles, personal de Bienestar Social y Federal acudió a la casa para poder integrar a María Rubio a un programa social.
Doña María también pide a la gente para que la apoye con lámina y vuelva a usar su cocina, ya que el refrigerador y la estufa se reubicaron a otro cuarto.
“No quiero estar acostada y que se me venga la casa para abajo, quiero que me la aseguren, que me la tiren y le pongan, aunque sea tablas viejas”.

