A tres meses de iniciar el conflicto entre el grupo Hamás e Israel, Sudáfrica acusó a Israel ante la Corte Internacional de realizar actos de genocidio incorporados a las políticas estatales.
Sudáfrica detalló entre sus pruebas el lenguaje de deshumanización sistemática utilizado por los militares del Ejército israelí al calificar a los palestinos como «animales humanos».
‘’La intención genocida de Israel tiene sus raíces en la creencia de que el enemigo no es sólo el ala militar de Hamás, o incluso Hamás en general, sino que está incrustado en el tejido de la vida palestina en Gaza», declaró.
Esta acusación se da después de que presuntamente Israel violó la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio aprobada en 1948, pocos meses después de la creación del Estado de Israel y creada para reparar en gran medida los abusos cometidos contra el pueblo judío durante el Holocausto. La convención está vigente en 152 países.
Es por ello que, ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en la Haya se realiza un juicio en contra de Israel.
Israel se defiende y acusa a Sudáfrica por apoyo a Hamás
Israel Katz, ministro israelí de Asuntos Exteriores, acusó a Sudáfrica de ser ellos quienes violan la Convención sobre Genocidio apoyando a la «organización terrorista» Hamas, la cual busca «la eliminación del Estado de Israel».
«Cuando se trata de Israel, parece que los dobles raseros de algunos países del mundo gritan hasta el cielo. No hay fundamento para las reclamaciones de Sudáfrica contra Israel», afirmó el ministro en un comunicado tras el final de la primera audiencia en el juicio celebrado en La Haya.
Este día, el equipo legal de Israel se defendió de las acusaciones hechas por Sudáfrica después de exponer sus razones para acusarlos de genocidio, no solo durante la guerra sino también con sus políticas de ocupación previas.
En el alegato de defensa, Israel señaló que Sudáfrica presentó ante la CIJ una «imagen fáctica y jurídica profundamente distorsionada» de la realidad de la guerra en Gaza, la cual definió como la respuesta «al mayor asesinato en masa calculado de judíos en un día desde el Holocausto» haciendo referencia al ataque perpetrado por Hamas el 7 de octubre que dejó más de 1 mil 200 muertos y 250 personas secuestradas.
«No se presentó ninguna prueba de ello, sólo pruebas de una guerra moral defensiva como ninguna otra» afirmó el ministro Katz sobre la acusación por genocidio.
Cerca de cumplirse 100 días de guerra en la Franja de Gaza, las víctimas ascienden a 23 mil 700 muertos y más de 60 mil heridos. Además se estima que los cuerpos de unas 8 mil personas se hayan bajo los escombros según el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás.

