Tras el desfile de celebración en Kansas City por ganar el Super Bowl, se desató un tiroteo donde la mujer de raíces mexicanas, Lisa López-Galván, perdió la vida a causa de las heridas que recibió.
Ante este lamentable suceso, el presidente López Obrador dio el pésame a los familiares y amigos de Lisa:
«Aprovecho también para enviar mi pésame a los padres de quien perdió la vida ayer en una balacera en Estados Unidos, son padres mexicanos, es una señora joven”, expresó el mandatario durante su conferencia de prensa matutina.
Según detalló la secretaria de relaciones Exteriores (SRE), Alicia Bárcena, Lisa López-Galván quien era madre de dos hijos y también una conocida DJ de la ciudad, falleció en el hospital durante la cirugía que se le practicaba para extraer la bala.
La canciller detalló también que entre los 21 heridos que se reportan hay un niño de origen mexicano. De los heridos, señaló que de acuerdo a la información brindada por el Departamento de Bomberos de Kansas City, anoche ocho estaban en inmediato peligro de muerte, siete con heridas que podrían ser mortales y seis con heridas menores.
“Estamos muy consternados (por el tiroteo), hay 21 heridos, no sabemos aún si también otros mexicanos, no nos han dado los nombres de quiénes son, están en el hospital, pero estamos muy atentos en el Consulado de Kansas City para atender a la familia y apoyarlos en todo lo que se requiera”.
Días antes falleció otro mexicano también en tiroteo
Unos días antes, el Gobierno de México dio a conocer que también un mexicano de 34 años fue víctima de una bala perdida en un tiroteo que tuvo lugar en el metro de la ciudad de Nueva York.
La tragedia en Kansas City tuvo lugar en las cercanías de Union Station, la estación central de ferrocarriles donde fue el punto final del desfile de celebración por parte de los Chiefs tras conseguir su victoria consecutiva en el Super Bowl. Ahí se concentraron miles de aficionados.
Luego del tiroteo, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió actuar contra la violencia armada y subrayó que esta “hiere profundamente el alma estadounidense” y que la celebración por la victoria del Super Bowl, «el evento más unificador en Estados Unidos» se convierta en una tragedia.

