Este jueves se vivió un nuevo percance con un helicóptero perteneciente a la Secretaría de Marina (Semar). La aeronave de tipo Mi-17 realizó un aterrizaje de emergencia entre las comunidades de Baila y el Espinal en Sinaloa tras golpear con sus aspas el cableado eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El helicóptero se encontraba haciendo una inspección en la zona.
Lo que se sabe sobre el accidente es que el aparato aéreo realizaba vuelos entre los municipios de Culiacán y Elota y el piloto no se percató de que había cables de energía eléctrica por lo que al tocarlos el helicóptero tuvo problemas teniendo que realizar un aterrizaje de emergencia.
Fuentes de la dependencia señalan que el personal a bordo se encuentra bien y que la aeronave no sufrió daños. También indicaron que el aterrizaje de emergencia forma parte de los protocolos de seguridad.
Elementos del Ejército se desplazaron a la zona de accidente para dar protección al helicóptero de la Marina.
En una tarjeta informativa, la Semar detalló que la aeronave realizó un aterrizaje precautorio al tener contacto una de sus palas con un cable no balizado. Este procedimiento sirve para mantener la seguridad de los tripulantes que viajan a bordo de la aeronave, así como para la revisión de la misma y poder descartar cualquier anomalía, por lo cual no representó peligro alguno.
Este es el segundo incidente en dos días en el que se ven involucrados helicópteros de la Secretaría de Marina, el día de ayer una aeronave tipo Panther se desplomó dejando tres elementos navales fallecidos y dos desaparecidos. Tres elementos más que viajaban en la aeronave fueron rescatados con vida y se reportan estables.
Cabe señalar que la presente administración registra 11 accidentes aéreos donde 27 elementos navales han perdido la vida.

