Un 30 por ciento de los papás que extraviaron a sus hijos en playa Miramar acudían a reclamarlos en estado de ebriedad, situación por la que no podían recuperarlos rápidamente debido a que tenía que presentarse a reclamar a los menores una persona que estuviera sin los efectos del alcohol.
Amelia Pérez Rodríguez, directora del Sistema DIF, señaló que en total fueron 195 niños, 12 adultos mayores y un joven que se extraviaron y se localizaron en un breve tiempo. Esto hace referencia a que el programa implementado es muy eficiente, brindando seguridad y certidumbre a los turistas.
Con esto se descartó que los menores tuvieran que ir a parar a la Casa Hogar porque no se localizara a sus padres. Afortunadamente todos pudieron entregarse siempre y cuando los padres de familia cumplieran con los requisitos.
«Hubo casos en los que no se sabía el nombre completo del niño, situaciones que eran muy obvias, pero que realmente en ese momento por el nervio no daban los datos», comentó.
Señaló que hubo apercibimientos a los padres de familia, debido a que hubo omisión de cuidados ya que se presentaron casos de niños muy pequeños.
Este programa se ha implementado en los últimos años con gran éxito, ya que permite localizar a los menores de edad en un menor tiempo, pues las pulseras cuentan con un color diferente dependiendo el nido en donde se ubique la familia y ahí se coloca el número telefónico de algún familiar, para que, en caso de extravío, llamar y entregar al menor.
Para ello, los papás deben mostrar alguna identificación, así como brindar el nombre completo de sus hijos.

