Una madre buscadora irrumpió en el Congreso de Zacatecas para denunciar que el cuerpo de su hijo estuvo ocho meses en el Servicio Médico Forense (SEMEFO). Pese a sus continuas gestiones, las autoridades nunca se lo informaron.
En redes sociales circularon videos que muestran a la madre buscadora llorando desgarradoramente, mientras denuncia en pleno Congreso de Zacatecas que el SEMEFO tenía desde noviembre todos sus datos y muestras de ADN para identificar y entrgar el cuerpo de su hijo.
Los hechos ocurrieron durante un foro de consulta para analizar la situación financiera del IsssteZac. La madre buscadora Virginia de la Cruz pidió la palabra mientras el foro se transmitía en vivo, sin embargo, aclaró que su asunto no estaba relacionado con el rema que se discutía y que había acudido al evento esperando hacerse oír.
De acuerdo con la mujer, ni los diputados ni el gobernador de Zacatecas, David Monreal, la habían querido escuchar pese a haberlos buscado desde hace meses.
La madre buscadora rompió en llanto y alzó la voz al momento de narrar la desaparición de su hijo. Poco a poco elevó el tono al invadirle de dolor, coraje e indignación, al grado que ya no requirió del micrófono y a todo pulmón comenzó a narrar que su hijo de 21 años desapareció el 02 de noviembre del año pasado.
La búsqueda comenzó enseguida, y la mujer acudió al SEMEFO para entregar su información y realizarse los estudios de ADN para cotejarlos con los cuerpos sin identificar.
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A pesar de que en reiteradas veces acudió a solicitar información jamás se le daba nada, y no fue sino hasta la semana pasada cuando se enteró de que el cuerpo de su hijo ingresó al SEMEFO desde el 30 de noviembre.
«Vine aquí a que me escucharan, porque he buscado a los diputados y al gobernador y nunca me han querido escuchar (…) Mi hijo tiene ahí (SEMEFO) desde el 30 de noviembre».
«Tenían todo para que me localizaran (…) Tenían ADN, tenían dirección, tenían todo y nunca me llamaron, pero yo no dejaba de insistir por mi criatura».
«Iba yo y preguntaba y preguntaba por mi niño y nunca me daban razón de mi hijo, cuando mi hijo llegó ahí en el mismo mes que desapareció».
«Iba y buscaba al pinche gobernador ratero (…) pues, ¿a qué se dedican? Nomás a agarrar dinero y embolsárselo».
«Cuando fui a SEMEFO a ver si había información de mi hijo, una de las malditas trabajadoras estaba sentada arriba de uno de los jefes».
Además, Virginia dijo que acudió para exigir justicia: «A mi hijo me lo mataron, no se drogaba, trabajaba decentemente. ¿Por qué se portan así?».
Y cuestionó: «¿A cuántas madres buscadoras nos traen por ahí, arriesgando también su vida?, ustedes no hacen nada (…)».
«Nunca me han querido ver a la cara. Que Dios los perdone y que nunca vayan a sentir este dolor que traigo. No les deseo lo que yo estoy sintiendo ahorita».

