Ni el Plan C de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ni la plataforma electoral de Claudia Sheinbaum, futura presidenta de México, incluyen la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas.
Contrario a lo que esperaban los trabajadores mexicanos, los legisladores de la autodenominada Cuarta Transformación (4T) están enfocados en aprobar el denominado Plan C de AMLO, conformado por 18 reformas que incluyen temas laborales, revertir las reformas de pensiones aprobadas en 1997 y 2007, aumentar el monto mínimo al que tienen derecho los jubilados, establecer que el salario mínimo aumente por encima de la inflación y que los maestros, policías, marinos, enfermeras y médicos no ganen menos que los trabajadores afiliados al Seguro Social.
Por otro lado, la plataforma electoral de Sheinbaum propone revisar el marco legal para asegurar que en el ámbito laboral haya igualdad de género, mejorar las condiciones en las que trabajan las mujeres y facilitar que las mujeres puedan incorporarse a la fuerza laboral.
Sin embargo, no promete reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas.
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La propia Claudia Sheinbaum indicó hace unos meses que tiene que haber un consenso con el sector privado para aprobar esta medida, por lo que evitó comprometerse a impulsar la exigencia de los trabajadores.
El 01 de septiembre se registraron manifestaciones en varias ciudades del país. Los cientos de participantes exigieron no trabajar los sábados, es decir, una reducción de ocho horas a la jornada de laboral.
Sobre la manifestación que tuvo lugar en diciembre del 2023 a las afueras de la Cámara de Diputados, donde un grupo de trabajadores exigió la aprobación de las 40 horas laborales semanales, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió en la mañanera continuar con el debate en torno a la reducción.
Sin embargo, no tomó una postura y se limitó a proponer «respetuosamente» que se diera más tiempo para su discusión en el Congreso. Posteriormente, la iniciativa pasó a la congeladora.
Al considerar que «no es tiempo de elevar los costos de las empresas», el sector privado en México se pronunció a favor de no reducir la jornada laboral. No obstante, reconoció que esta modificación es inminente porque forma parte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

