Daniel García, escultor y fotógrafo, reveló que la razón que lo motivó a recrear La Catrina Buscadora son las madres «que mueren en la espera de hallar a sus hijas e hijos desaparecidos».
Con esta Catrina Buscadora, y como cada año desde 2019, Daniel García busca reflejar el viacrucis que soportan las madres mexicanas que tienen hijos desaparecidos, una lucha llena de angustia, tristeza, desesperación e impotencia.
Hace 12 años, Daniel y su familia conocieron esos sentimientos al perder a su hermano Miguel Ángel, quien salió de casa para ir a la universidad, abordó un taxi y jamás lo volvieron a ver.
Daniel se integró al colectivo Familia de Desaparecidos Orizaba-Córdoba tras la desaparición de Miguel Ángel y, para visibilizar la lucha que a diario se enfrentan, encontró en la fotografía el medio para exigir justicia a unas autoridades pasivas ante las desapariciones en México.

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El proyecto de La Catrina Buscadora comenzó a gestarse en 2019, con la finalidad de recordar y exigir justicia para las madres buscadoras que han perdido la vida y aquellas que, al desconocer el paradero de sus hijos, se sienten «muertas en vida».
En la edición 2024 de La Catrina Buscadora, Daniel decidió ataviar a su modelo con un vestido de encaje que asemeja al de jarocha con su rebozo rojo y su delantal. También le colocó un tocado, del que sobresale una calavera enorme con flores rojas cae la mantilla color negro.
En su escrito, el creador de La Catrina Buscadora manifestó que «una madre puede parecer muerta pero su alma sigue y seguirá viva, así como el recuerdo de su hijo desaparecido a quien volverá a ver, sin lugar a duda, en este plano o en el siguiente, donde volverán a estar juntos y llenos de alegría. Ahí donde nadie está desaparecido, donde están todos, donde no falta nadie, donde la incertidumbre muere y la tristeza se desvanece. Ese lugar en el que solo se espera el reencuentro con los seres amados y lo único que desaparece es el dolor».

Esta fotografía representa también la promesa que Daniel hizo a su madre y su tía, quienes, afectadas por la desesperación, murieron durante el periodo de búsqueda de su hermano.
Con la voz entrecortada, Daniel expresó que su tía «lo sufrió tanto que le causó la muerte y ella merece estar en paz, ahora nos toca a nosotros como familia buscar a Miguel y tenemos la esperanza de encontrarlo con vida (…) Como se lo prometí a mi tía en su tumba: yo voy a encontrar a Miguel Ángel y ese es mi objetivo, pues espero cumplirlo».

