Este fin de semana, se hizo el reporte de desaparición de dos jóvenes ciudadanos estadounidenses quienes visitaron Tijuana, Baja California en días recientes.
A través de redes sociales, una familiar de Max Hicks y Patrick Jackson denunció que ambos jóvenes, visitaron la ciudad de Tijuana durante el fin de semana, y se encontraban desaparecidos.
«Mi hijastro y mi sobrino desaparecieron en México el fin de semana pasado. Fueron vistos por última vez en el hotel Marriott de Tijuana», señaló.
La mujer, identificada como Gina Hicks, informó que los jóvenes viajaron a México en una camioneta blanca, tipo 4 Runner de la marca Toyota año 2000.
«Estamos desesperados y queremos que esto llegue a la mayor cantidad de gente posible. No tienen pasaporte, así que no pueden viajar en avión ni regresar a Estados Unidos. Por favor ayúdennos a encontrarlos».
Por su parte, la activista mexicana Ceci Flores, difundió la desaparición de los jóvenes estadounidenses, señalando que la violencia en el país no distingue nacionalidad, edad ni género.
«Le pedimos piedad a los grupos criminales de la región que pudieran haberlos retenido, por favor déjenlos volver a casa», escribió la madre buscadora en su cuenta de X.
De igual forma, la activista, fundadora del grupo de madres buscadoras en Sonora, pidió perdón a Gina Hicks por la desaparición de sus familiares, afirmando que el ruego que hace a los grupos criminales es porque las autoridades mexicanas «no le harán caso».
Fichas de búsqueda
La Comisión de Búsqueda de Personas de Baja California hizo la publicación de las fichas de búsqueda de ambos jóvenes.
Patrick Jackson, de 21 años, de ojos café y con barba. Max Hicks, también de 21 años, de cabello rubio y cejas semipobladas. Ambos fueron vistos por última vez en Tijuana, Baja California.

Fiscalía anuncia su localización
Hace apenas unas horas, la Fiscalía General del estado de Baja California estableció una coordinación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés), a través del Enlace Binacional, ubicando a los jóvenes en el área de Todos Santos, en el estado de Baja California Sur.
Tras realizar una investigación, se determinó que los jóvenes no fueron víctimas de ningún delito y señala que los jóvenes se trasladaron por sus propios medios al estado vecino del sur. La dependencia estatal informó también que la comunicación con las autoridades estadounidenses se mantiene para brindar información adicional.


