Cinco años es el tiempo que tardó el Gobierno Federal en aceptar los daños que la construcción del Tren Maya ocasionó en el medio ambiente, deforestando más de 11 mil hectáreas y contaminando más de 30 cenotes en uno solo de sus tramos y generando disrupciones en la circulación de fauna nativa.
La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) se comprometió a realizar una serie de medidas inmediatas para resarcir y mitigar los daños.
Guillermo D’Christy, ambientalista que junto al colectivo Sélvame del Tren, advirtió sobre los daños causados durante la construcción del proyecto ferroviario, informó que “se comprometieron a retirar las mallas metálicas que encapsulan al viaducto elevado y de los cenotes”.
La Semarnat reconoció en una reunión con los medios de comunicación, los daños que el megaproyecto impulsado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador generó.
Este reconocimiento se da luego de que la dependencia realizara un recorrido por las zonas afectadas en el Tramo 5 del Tren Maya, el cual va de Cancún a Tulum, especificamente en el tramo sur el cual pasa por Playa del Carmen y donde se concentra buena parte del sistema de ríos subterráneos (cenotes) y donde se construyó un viaducto elevado el cual fue enmallado.
“Agradecemos la visita de los funcionarios y que nos hayan acompañado a caminar los ríos y cenotes del tramo 5, con este diálogo abierto, se constató el daño ambiental, confirmando, que toda ésta área debería ser protegida como se propuso en un principio», señaló Sélvame del Tren, quienes documentaron desde el inicio de las obras los daños.

Autoridades revisarán declaración de reservas de la biósfera alrededor del Tren Maya
De igual forma, además de eliminar las mallas que impiden la libre circulación de la fauna en la zona, el gobierno analiza la declaración de reservas de la biósfera con el fin de evitar mayor daño a los cenotes.
“Los proyectos de Reservas de la Biosfera que este movimiento propone son una importante iniciativa para evitar más construcciones alrededor del tren, para conservar la selva, los corredores biológicos y el acuífero. Existen medidas inmediatas, que ya se plantearon, para poder comenzar a resarcir y mitigar daños”, agregó el colectivo ambientalista.
Cabe señalar que el actual gobierno de Claudia Sheinbaum había dejado ver, de forma inicial, un acercamiento al reconocimiento de los daños causados por la obra, situación siempre negada por López Obrador.
¿Cuáles son los daños ocasionados por el Tren Maya en el Tramo 5?
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) confirmó lo que los ambientalistas denunciaron en los últimos años: el Tren Maya, en su tramo 5 sur, sí contaminó los ríos subterráneos conocidos como cenotes, y vertió concreto en las cavernas denominadas Garra de Jaguar, 8 balas, Manitas y Oppenheimer.
El derrame de concreto en las obras generó además gastos en exceso por 31 millones de pesos, según informó la ASF en su última entrega de la cuenta pública correspondiente al 2023.
Si bien los derrames de concreto ocurrieron en 2024, la comprobación de las obras por parte de la auditoría llevaron a encontrar dichas irregularidades durante la revisión correspondiente al año previo.
Hay que señalar que la ASF comprobó los derrames en los cenotes , sin embargo reportó que no se acreditaron los trabajos correspondientes a la presunta remediación de los daños ambientales ocasionados.
Además, las obras en la construcción del Tramo 5 sur del Tren Maya generaron la demolición de cuevas y la afectación sistemática de cenotes.
Faltan pasos de fauna
Por otra parte se resalta que para dicho tramo, el gobierno previó la construcción de 30 pasos de fauna, de los cuáles 3 serían aéreos.
Sin embargo, el Center for Biological Diversity, organización sin fines de lucro que protege especies animales, documentó que la planeación del Tramo 5 sur del Tren Maya dejó al menos un cuarto de su trazo sin colocación de pasos de fauna.
“Se puede observar que se dejan más de 15 km de longitud en su tramo más al norte, desde la estación de Playa del Carmen hasta pasado Calica, sin ningún paso de fauna de ningún tipo, lo que indicaría una fragmentación total del hábitat para la fauna en este tramo”, indicó la organización.
Por el momento, los ambientalistas analizan las primeras acciones urgentes para la remediación del entorno en el sureste y buscan la manera de evitar mayores daños preocupados por la construcción del tren de carga y el crecimiento inmobiliario en la zona de influencia del Tren.
