Alejandro Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República (FGR), informó que José «N», exalcalde de Teuchitlán, y sus dos hermanos formaban parte de una presunta red de huachicol fiscal, es decir, tráfico ilegal de combustible, que está ligada al Cártel Jalisco Nueva Generación.
En el trasiego de huachicol fiscal que tuvo lugar tras los recientes decomisos en Ensenada y Tamaulipas (Altamira), participaron 210 empresas de los hermanos Murguía Santiago, quienes proporcionaron unidades y transporte para este tipo de actividades criminales:
De acuerdo con el fiscal general, “la información que se obtuvo de los medios nos llevó a establecer una línea de investigación de inteligencia que llevamos con el secretario García Harfuch que demostró algo que es fundamental: el exalcalde de Teuchitlán ―que está ya procesado y en la cárcel, sus dos hermanos y su familia son los propietarios de todos los camiones que se utilizaron tanto en Tamaulipas con en Ensenada (Baja California) para mover esa droga (sic)“.
También te podría interesar. Obligan a ciudadano a ofrecer disculpa a presidente del Senado
También resaltó que se han podido construir investigaciones y redes judiciales sólidas gracias a las investigaciones periodísticas de diversos medios. Con esto, dijo, se pretende comprobar todas las aseveraciones respecto a cómo opera el contrabandeo de combustibles desde Estados Unidos y se distribuye en las altas esferas de empresarios y la política mexicana.
CJNG y el huachicol fiscal: una red criminal que sigue “desangrando” al Estado mexicano
La red de “huachicol fiscal” que ha consolidado el CJNG ocasiona pérdidas millonarias para el erario mexicano y fortalece el poder económico del cártel, pues este tipo de contrabando se ha convertido en su segunda fuente de ingresos, solo por detrás del narcotráfico.
Las investigaciones revelan que el modus operandi del CJNG incluía el robo de crudo y combustibles refinados mediante tomas clandestinas, sobornos a empleados de Petróleos Mexicanos (Pemex) y falsificación de documentos aduaneros.
Entre las empresas fachada que se utilizaba para transportar el combustible robado se encuentran Servicios Logísticos Ambientales y Grupo Jala Logística, controladas por miembros del cártel que señalaban a César Morfín Morfín, alias “El Primita”.
El impacto económico es significativo: se estima que el huachicol fiscal genera pérdidas diarias de 35 millones de pesos por evasión fiscal en México. Además, la red del “Cártel de las Cuatro Letras” se ha expandido hacia Centroamérica al utilizar rutas clandestinas por Guatemala y Belice para distribuir el combustible robado.
