Por Autor Conocido
Angy y los cambios en la Avenida Hidalgo
El lamentable incidente sucedido la noche del lunes cuando Laura Angélica, empleada del restaurante TGI Fridays, fue embestida por un vehículo y le quitó la vida, abrió la conversación en los habitantes de Tampico y la zona sur de Tamaulipas sobre la cultura vial para conductores y transeúntes.
El caso, viralizado durante las últimas horas, acrecentó el interés público primero por lo acontecido, seguido de la falta del responsable quién se encuentra en calidad de prófugo, como las reacciones de la comunidad desde sus propios compañeros de trabajo, su pareja y hasta la misma franquicia, tomando la decisión de no abrir sus puertas este martes como señal de luto.
Siendo más minuciosos, el percance se registró en un punto de la Avenida Hidalgo complicado para el peatón. Solamente existen dos cruces donde las personas a pie pueden cambiar de una banqueta a otra, a la altura de la calle Marqués de Guadalupe y a casi un kilómetro después, en la Regiomontana. Entre ese tramo no hay un lugar que favorezca a los ciudadanos, desde turistas, clientes y, claro está, empleados de los negocios en los alrededores.
El atropellamiento aconteció en la entrada y salida a la colonia Lomas de Rosales. El flujo de vehículos de cualquier tamaño es casi constante salvo un semáforo, pero eso no es una garantía. A esto le sumamos una medida tomada en la actual administración municipal: la reducción de los camellones centrales.
Modificaciones en la avenida
La Dirección de Obras Públicas en Tampico, a cargo de Rogelio Ontiveros, determinó hace unos meses recortar dichos camellones, favoreciendo con ello a los conductores que desean pasar en los puntos antes señalados a la colonia. Esto, por lógica, deja en vulnerabilidad a cualquier mujer y hombre en su intento de moverse de un costado a otro de la arteria vial.
No hay privilegios para paseantes o trabajadores, pero la cosa se pone peor al no existir puentes ni semáforo peatonal. De lo último, hay instalados a la altura del Hotel Posada de Tampico. Irónicamente, si 50 personas pasan por ese lugar al día son muchas, es decir, no representan un beneficio o utilidad.
El punto es: desde esta oficina determinaron instalar topes a fin de reducir los accidentes en el paso a desnivel y el puente ubicado en la zona del Aeropuerto, decisión muy controvertida pues tampoco ayudó a bajar los impactos, sin embargo, no se han tocado proyectos y acciones que garanticen la seguridad de aquel tripulante de un vehículo motriz y los ya señalados transeúntes.
Y no, abordar este punto no es ni grillar, ni unirse a esa campaña de desprestigio contra el presente gobierno municipal. Es la protección de todos, un derecho a la vida, a preservarla y no afectar a terceros como Angy, cuyos sueños manifestados en sus redes sociales quedaron tristemente truncados para siempre.
Tantito sentido común, es todo lo que se pide.
