Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum mencionó que, por ahora, el cierre del estrecho de Ormuz, no representa un riesgo significativo para el abasto, ni el precio de combustibles en México, esto gracias al avance de la autosuficiencia energética de nuestro país.
Recordó que existe un mecanismo fiscal que permite mitigar impactos de presentarse aumentos abruptos en los precios internacionales de las gasolinas.
Tras cuestionarle sobre las posibles repercusiones del cierre de dicho paso estratégico, por donde circula una parte del petróleo mundial, la mandataria explicó que el incremento en el precio del petróleo es «muy poco» en los últimos días.
Reiteró que el gobierno de México cuenta con el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) mediante el cual se otorgan subsidios para evitar alzas en el precio de los combustibles al consumidor.
“Si subiera mucho el precio de las gasolinas, el IEPS permitiría mantener los precios estables en México”, aseguró.
Postura de México ante conflictos en Medio Oriente
En relación al conflicto que tiene lugar en el Medio Oriente y la escalada entre Irán y potencias occidentales, Claudia Sheinbaum reiteró que la postura de México se define por su política exterior constitucional.
“La soberanía de los pueblos es siempre nuestra postura. Cada pueblo tiene derecho a decidir su forma de gobierno”, sostuvo, al subrayar que todos los jefes de estado de la República se deben conducir conforme al artículo 89, inciso 10, de la Constitución Mexicana, en donde se establecen principios como la no intervención, la solución pacífica de controversias y la autodeterminación de los pueblos.
La presidenta evitó pronunciarse de manera explícita sobre si lo que ocurre en Palestina constituye un genocidio y argumentó que su responsabilidad como presidenta es ceñirse al marco constitucional y no emitir juicios personales que contradigan la política exterior oficial.
“México reconoce a los dos Estados, el palestino y el israelí, y ha condenado las agresiones a población civil. Pero siempre nos conducimos en el marco de la Constitución y la búsqueda de la paz”.
Recordó que la política exterior de México mantiene una postura histórica de neutralidad activa, promoviendo el respeto a los derechos humanos y la solución pacífica de los conflictos, lo cual ha sido constante desde administraciones anteriores.
