Tamaulipas

Por Autor Conocido

Tamaulipas: si a deudas vamos, pues… 

El intento de controversia emprendido por Francisco García Cabeza de Vaca, junto con su hermano Ismael, los recursos a su disposición tomados del Partido Acción Nacional y un grupo de seguidores atrapado en el pasado, falto de fuerza, utilizando el hígado, pero débil en el intento de reposicionar un prestigio enterrado 20 metros bajo tierra, fue un simple petardo. 

Ahora trataron de “hacer una muy dura crítica” a la solicitud hecha por la administración morenista tamaulipeca que contrajo por la aprobación del Congreso del Estado un préstamo de mil millones de pesos destinados a proyectos de infraestructura hídrica para una zona de alta población como es Matamoros, Reynosa, además del distrito de riego 025, este último elemental en materia del campo. 

Fue un asunto muy curioso pues, de entrada, los representantes populares pertenecientes al Grupo Parlamentario decidieron a tener su voto en el Pleno. Liderados por Gerardo Peña Flores, se abstuvieron de fijar una postura a favor o en contra de la iniciativa presentada desde la oficina del gobernador Américo Villarreal Anaya, quién claramente puntualizó, complementará un paquete superior de 9 mil millones de pesos para dichas obras, reponiéndose a través de las participaciones. 

Más sospechoso fue la actitud y la actuación de Ismael. Ni siquiera se dio cita en el Palacio Legislativo, consolidándose como el diputado local más faltista (será bueno revisar quién ostenta este récord o si el texano-reynosense ya lo superó), pero creyendo que su granja de bots le sigue siendo fiel, apareció a realizar el señalamiento en las redes sociales.  

Un monto más grande 

Y para crear esas suspicacias, regresemos en el tiempo. Hace exactamente 5 años, cuando estaba en su plenitud la aplanadora panista en este Congreso, justificaron la pandemia del covid-19 para avalar a votación abierta un préstamo de 4 mil 500 millones de pesos. Su objetivo era salir avante de la crisis con acciones de infraestructura.  

Lo irónico es que, de entrada, fue un monto cuatro veces más grande al actual. Partiendo de lo anterior, entre 2021 y 2022 dicha administración no ejecutó ningún solo proyecto referente al monto, ni se mejoraron los servicios de salud, tampoco se equiparon los hospitales, mientras la obra pública fue menor y para constructoras informales. 

En el ejercicio de transparencia, medios, políticos y ciudadanos intentaron ante el Itait obtener una información precisa sobre el ejercicio de este monto. Su extitular Humberto Rangel Vallejo bateó cada una de las solicitudes expresas, siguiendo por la misma tónica su sucesora Dulce Adriana Ochoa Sobrevilla. Esa nube negra de opacidad se hizo enorme. 

“Ese dinero está en las cuentas bancarias de Francisco e Ismael”, diría el tío chairo de hueso colorado. 

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