Este viernes, Israel Vallarta salió absuelto del penal del Altiplano luego de casi 20 años sin recibir sentencia por los delitos que se le imputaban y recordó que mantiene una «plática» pendiente con el periodista Carlos Loret de Mola, quien participara en el montaje que se transmitió por cadena nacional en 2005 cuando Vallarta fue detenido.
Luego de recuperar su libertad, Israel Vallarta aceptó anticipadamente una invitación al programa de Loret o a cualquier otro espacio informativo para conversar frente a frente, luego de muchas conversaciones inconclusas desde diciembre de 2005.
“Ya nos veremos, Carlos. Ya hablaremos. No te odio, porque insisto, todo cae por su propio peso. Tú sabes bien por qué saliste de Televisa. Tú y yo lo sabemos, pero esa plática me gustaría tenerla de frente. Sí me gustaría, Carlos Loret de Mola. Ojalá quieras invitarme a tu programa, esa conversación que quedó inconclusa, tanto en el momento en que realizaban las grabaciones —porque tú sabes que no fue una transmisión en vivo— como en las audiencias ante el juez”, declaró.
¿Cuál fue el papel de Loret de Mola en la detención de Israel Vallarta?
En 2005 se dio a conocer a la opinión pública que Israel Vallarta lideraba una banda de secuestradores conocida como Los Zodiaco. Sin embargo, todo el proceso que incluyó su detención presentó irregularidades y contradicciones que, al paso de los días se hicieron evidentes.
El lunes 5 de diciembre de 2005, a través de cadena nacional se transmitió un supuesto operativo en vivo, organizado por la Agencia Federal de Investigación (AFI), operativo en el que Israel Vallarta y la ciudadana francesa Florence Cassez fueron detenidos. El conductor de televisión que participó en dicha transmisión fue Carlos Loret de Mola.
Sin embargo, la transmisión no ocurrió en tiempo real y terminó siendo un montaje que comprometió el debido proceso y vulneró los derechos de ambos acusados.
Es decir, Vallarta y Cassez ya se encontraban detenidos desde un día antes, pero los obligaron a simular su captura.
Los agentes los trasladaron a una casa de seguridad donde localizaron a tres personas privadas de su libertad: Cristina Ríos Valladares, su hijo de 11 años y Ezequiel Elizalde, quienes identificaron a Vallarta y a Cassez como responsables del secuestro.
En el mismo domicilio, había un contrato telefónico a nombre de la ciudadana francesa.
Tras estos hechos, a ambos detenidos se les procesó y acusó de liderear la banda de secuestradores. Sin embargo, Israel no recibió sentencia alguna por ninguno de los delitos que se le imputaban, y su proceso judicial se extendió por casi 20 años.
Por su parte, en el 2013, Florence Cassez quedó en libertad y regresó a Francia luego de que la Suprema Corte de Justicia revisara el caso y concluyera que hubo violaciones graves al debido proceso.
