El Congreso y su polarizaciónEl Congreso y su polarización
Por Autor Conocido

El Congreso y su polarización 

Pasadas casi 24 horas de haberse instalado, la LXV Legislatura en el Congreso de Tamaulipas tuvo su primer momento álgido, tenso, plural y con momentos de bochorno, que marca el rumbo del siguiente año, el primero de tres, encabezado por partidos con representación. 

Lo más llamativo fue la presencia de dos de los importantes poderes, el Ejecutivo y el Judicial. Por un lado, acudió el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, así como el presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Horacio Ortiz Renán. 

Sin embargo, la forma habitual de arrancar un nuevo periodo ordinario de sesiones en esta región de México, acostumbrada a que el mandatario tuviera el respaldo absoluto de los diputados locales, enfrentó desde su llegada, entrada, estancia y salida un ambiente rocoso, áspero, polarizado. 

La nombrada «Casa del pueblo» 

En la Explanada, el mensaje puesto por la bancada morenista, primera fuerza política, traía sus matices. «La casa del pueblo», dice la leyenda en una lona de color guinda; interpretado de otra forma parecía un anuncio de advertencia. Lo interesante vino en el ingreso. 

García Cabeza de Vaca, respaldado por los panistas, entró al pleno. Acompañado de secretarios y diputados federales, escuchó por primera vez en cinco años un aplauso a medias, un desdén e indiferencia evidente de la fracción aliada a la 4T, a excepción del presidente de la mesa directiva Jesús Suárez Mata. 

Fue el momento del discurso de Armando Zertuche, presidente de la Junta de Coordinación Política. Con palabras  claras, es el momento de justicia y escuchar a las causas, con reflexiones y dando lugar a personajes importantes tamaulipecos cuya lucha causó lo que conocemos, un estado libre y soberano, como también diverso. 

Concluido el mensaje, el grito ensordecedor de «Es un honor estar con Obrador» en alusión a Andrés Manuel, presidente de México, cimbró el Palacio Legislativo y por unos segundos dejó en shock a la bancada panista. Tarde, pero empezaron a responder con la arenga de «gobernador, gobernador». Un abrazo de Francisco a «El Güero» y al bajar de la tribuna, inmediatamente fue rodeado de la simpatía azul para acompañarlo en su salida. 

Y el gober, ni adiós les dijo 

Eso sí, ni un «adiós», «muchas gracias» o «hasta pronto» le exclamó el reynosense a sus adversarios. Posteriormente y en un comunicado, pidió «prevalecer la unidad de las fuerzas políticas por el bien del estado». Lo curioso del escrito está en el final, solo menciona a Mon Marón, Imelda Sanmiguel, Félix «El Moyo» García e incluso destaca la presencia del alcalde de Tampico Chucho Nader. Cosa rara, omiten a Luis René Cantú, nombrado líder de dicha bancada y actual presidente del PAN en el estado. 

Así, entre desplantes de soberbia de un lado y del otro, se pone en marcha una nueva historia en asuntos legislativos para la entidad, en tanto con cierta ironía, hasta el fondo de las curules, solo observaban el priista Edgar Melhem Salinas y el emecista Gustavo Cárdenas Gutiérrez. 

Ellos, privilegiados de ver en primera fila tan fino espectáculo. 

Te puede interesar: El día del alcalde 
Compártenos en

Deja un comentario

Descubre más desde FARO INFORMA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo