Por Guillermo Gutiérrez González
El primer debate
Llegó el día del primer debate político y los tamaulipecos tuvimos la oportunidad de presenciar este domingo 24 de abril un ejercicio democrático cada vez más perfectible pero interesante, donde los tres aspirantes a la gubernatura del estado, confrontaron libremente ideas, propuestas y compromisos.
También se presentaron algunos golpes y descalificaciones pero todo normal, no hay heridos ni lesionados, además, todos se han declarado ganadores.
César Truko Verástegui, fiel a su estilo franco abierto y directo, expuso sus argumentos y la visión que tiene del estado; sin apoyo de tarjetas, apuntes o acordeones.
En sus diversas intervenciones mostró también carácter, conocimiento y dominio sobre los problemas torales que aquejan a cada región de Tamaulipas y las alternativas para resolverlos.
Su experiencia y participación en la secretaria general de gobierno le permitió abordar, con autoridad y sustento, el delicado tema de la seguridad, donde con hechos presume; pero también del desarrollo económico, del campo, del agua, inclusive de la salud, de la infraestructura hospitalaria y del abasto de medicamentos.
Por su parte, Américo Villarreal lució serio, formal, entrenado y hábil para evadir ataques y cuestionamientos. Leyó con claridad y sin titubeos cada uno los textos que le prepararon sus asesores y no se salía del guion; salvo para negar acusaciones que le hacían sus dos contrincantes.
El Doctor demostró categoría, temple y buenos reflejos. Sus propuestas fueron coincidentes con las del Gobierno Federal y las del presidente de la Republica, con quién se juega sus canicas. Ofreció un Tamaulipas en paz, con justicia y bienestar, en resumen, un gobierno honesto y cercano a la gente.
Por último, podemos agregar que Arturo Diez Gutiérrez daba la apariencia de que iba bien preparado, con una propuesta distinta y que llevaba un poderoso arsenal para activarlo contra sus adversarios políticos; pero creemos que quedó a deber.

