De acuerdo con un estudio que entregó el Grupo Carso, fue una sobrecarga en la estructura y no una falla en los pernos la causa del desplome en la Línea 12 del Metro.
El estudio lo realizaron empresas a petición del propio Grupo Carso y el documento se entregó a la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México como parte de sus propios peritajes y pruebas.
La empresa a quien se encargó el estudio es Integridad Mecánica, Inspección y Servicios de Ingeniería (INMEYS. En su reporte indica que la sobrecarga se presentó durante y después del mantenimiento realizado en 2014 y 2015; durante la administración de Miguel Ángel Mancera.
El análisis de INMEYS, fechado el 18 de agosto de 2021, señala que los pernos Nelson sí realizaron su función. Esta afirmación contradice el estudio de la empresa noruega DNV, a quien contrató la administración de Claudia Sheinbaum para realizar un informe sobre el accidente en la Línea 12.
INMEYS indica que la sobrecarga causó “sobreesfuerzos y cargas de corte transversales” en la parte media de la estructura; por lo que colapsó entre las estaciones Olivos y Tezonco el año pasado.
En otra parte se indica que los materiales que se instalaron durante la rehabilitación de la Línea 12 entre 2014 y 2015 son al menos un 24 por ciento más pesados que los originales. Además, informa que la parte del tramo elevado en donde ocurrió el colapso se utilizó para realizar maniobras; esto incrementó la carga de la estructura.
De acuerdo con la opinión de INMEYS, el pandeo del tramo elevado que se reportó en redes sociales y que se captó antes del colapso del Metro; indicaba la sobrecarga que se aplicó en los trabajos realizados durante la administración de Mancera.
La compañía contratada por Carso destaca que la placa prefabricada de concreto no se desprendió del patín superior de las trabes metálicas; excepto un segmento de aproximadamente cuatro metros de longitud, lo cual habría sucedido durante el colapso y no antes del derrumbe.
Tampoco se observó desprendimiento del firme de compresión del tramo elevado; esto, según INMEYS, es prueba de que los pernos Nelson existían en la estructura; por lo que realizaron su función de mantener la unidad estructural de las trabes armadas de acero y la losa de concreto.
“El hecho de que el colapso de las trabes ocurrió en condiciones normales de operación y justo en el momento en que transitaba un tren sobre la vía sur, indican que la falla fue de carácter gradual o paulatino; que evolucionó hasta el momento en que la trabe no fue capaz de soportar las cargas dinámicas inducidas por el paso del tren; así falló, causando el accidente”, establece el estudio.
INMEYS explica que para tener un riesgo de colapso; tendrían que haberse dejado de instalar o haberse instalado de forma incorrecta más del 70% de los pernos.
En el documento se agrega que el concreto situado alrededor de los pernos no se advierte degradación ni desgaste; lo que significa que los pernos estaban fijos antes del accidente y conservaron su integridad estructural.
A un año del colapso del tramo entre las estaciones Olivos y Tezonco, 10 exfuncionarios involucrados en la construcción de la Línea 12 han sido imputados.
La audiencia por el caso se aplazó en dos ocasiones, y la nueva fecha programada es el para hoy, 2 de mayo.
