Argumentando presunta responsabilidad en el delito de defraudación fiscal por un monto de 6.6 millones de pesos, un juez federal emitió una nueva orden de aprehensión contra la conductora mexicana Inés Gómez Mont.
De acuerdo con las autoridades, dicho fraude fue cometido en el año 2015 cuando la presentadora omitió el Pago de Impuesto de la Renta (ISR). A pesar de que la Interpol los busca en más de 190 países, Inés Gómez Mont y su esposo, Víctor Manuel Álvarez Puga, continúan prófugos.

Por otro lado, ambos podrían estar involucrados en un caso de delincuencia organizada y operaciones con recursos de procedencia ilícita. Y es que las autoridades señalaron a Gómez Mont, Álvarez Puga y su hermano, Alejandro Álvarez Puga, de haber utilizado empresas fantasma para facilitar la evasión de impuestos. Asimismo, habrían desviado recursos públicos e incurrido en lavado de dinero por una cantidad de más de tres mil millones de pesos.
A fin de capturar a la conductora y el empresario, la FGR solicitará a la Interpol la emisión de dos “fichas rojas”. Lo anterior debido a que la gravedad de los delitos amerita prisión preventiva, por lo que esta nueva orden de aprehensión se suma a las labores de búsqueda de Inés Gómez Mont.
A través de su cuenta en Instagram, la presentadora afirmó tener conocimiento de la nueva orden de arresto en su contra. Sin embargo, denunció que “estos abusos se suman a los reportados ayer y hoy miércoles por la mañana en la prensa”. Según Gómez Mont, dichas acciones “revelan la persecución de mala fe de la que mi esposo y yo somos objeto. Destaco tres puntos reportados por la prensa”.
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Acusó al Procurador Fiscal de iniciar un procedimiento penal en su contra “aún Y cuando no tenía facultades legales para hacerlo. No estaba autorizado legalmente. De ese tamaño sucede de persecución en nuestra contra”.
Asimismo, resaltó que el 10 de septiembre del 2021 le mintieron a la prensa y al público “diciendo que existía una orden de aprehensión en nuestra contra. Simplemente no había tal orden en esa fecha. Pero al parecer era más importante que yo fuera juzgada y condenada en el foro de la opinión pública”.
También denunció al juez Zeferín Hernández de haberse convertido “en cómplice y emitir la pretendida orden de aprehensión. Es lamentable, pues pudo habernos dado oportunidad de acudir en libertad para desmentir cualquier imputación. Esa oportunidad ya no existe. El juez ordenó encarcelarnos en una prisión de máxima seguridad”. Añadió que “aunque tengo mucho temor de que estos abusos continúen, tengo fe en que la verdad seguirá saliendo a la luz. En que nuestra inocencia quedará demostrada.
Finalmente, expresó que “lo repito y lo sostengo: soy inocente y esto es una injusticia. Me quieren callar, pero seguiré levantando la voz con todas mis fuerzas”.

