El presidente López Obrador defiende su estrategia de seguridad y reitera “aunque no les guste; abrazos, no balazos”.
Insistió el mandatario mexicano en que no bastan las medida coercitivas del Gobierno, sino que es necesario atacar las causas de la violencia.
Esto lo dijo en su conferencia matutina en Palacio Nacional, en donde insistió que a pesar de los actos de violencia en los cuatro estados, no cree variar de estrategia.
Así se expresó el titular del Ejecutivo Federal:
“Es atender las causas, no nada más lo coercitivo, es que haya mejores condiciones de vida, de trabajo, empleo, que mejoren los salarios. Que no se empobrezca el pueblo, que se atienda a los jóvenes, que se moralice la vida pública, y eso lleva trabajo”.
Más inteligencia que fuerza
“No es nada más el tener los elementos (de seguridad) suficientes, las leyes severas las amenazas de mano dura, el ‘no me va a temblar la mano’. Es, aunque no les guste, abrazos no balazos, es más inteligencia que fuerza“, puntualizó.
Como se recuerda, en una serie de eventos que impactaron al país, la semana pasada se marcó con actos públicos de violencia del crimen organizado en Jalisco, Guanajuato, Chihuahua, y Baja California.
Las autoridades federales detallaron que hay 36 detenidos, de los cuales 12 ya “están ante la Fiscalía General de Justicia”. Lo anterior, por estos actos violentos en estos cuatro estados.
A pesar de lo anterior, no se logró la aprehensión de líderes de alto nivel de las organizaciones criminales.
Por si poco hubiera sido, además en Ciudad Juárez, Chihuahua, hubo 11 muertos por una disputa de facciones criminales dentro de un penal de la entidad.
Se apuntó que en Jalisco se detuvo a cinco presuntos integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), mientras que en Guanajuato 11 personas fueron aprehendidas, y en Baja California y Ciudad Juárez 12 de manera respectiva.
En una manera que intimida y preocupa a la población de los estados, los criminales incendiaron negocios y quemaron vehículos para bloquear las calles.
La gravedad de los eventos y las características de los mismos llevan a algunos expertos a comenzar a hablar de actos de “narcoterrorismo“.
