Por Autor Conocido
El pleito panista y sus beneficiarios
Avanzan las horas dentro del proceso interno del Partido Acción Nacional a fin de conocer a su nuevo dirigente, esto rumbo a la elección del 2024 y mientras se hacen los esfuerzos para impedir la aparición de una segunda planilla y tenga competencia Luis René Cantú, la expectativa de cómo terminará esta votación es vista a la distancia y desde muchos frentes.
No es para menos que la segunda fuerza política de la entidad cuenta con personajes y liderazgos conocedores del tema. Han vivido los momentos dulces y amargos del organismo en su historia. Un latente punto de inflexión que traiga una posible reelección del «Cachorro» hasta el 2025 apunta a evidentes fracturas que cambien el escenario hacia los futuros choques en las urnas.
Mientras el propio juez y parte trata de hacer lo legal o hasta lo inmoralmente posible para no permitir la participación de José Julián Sacramento y Arturo Soto Alemán, la mayoría de la militancia que no coincide con los modos y sobre todos los resultados entregados por quién fuera diputado local, pone sobre la mesa diferentes destinos.
Las diversas alternativas
Para esa amplia mayoría, una opción es mantenerse a piedra y lodo, pero sin colaborar de lleno con la gestión de Luis René, es decir, no ponerse a disposición del reelecto titular y complicarle cualquier movimiento que lo beneficia tanto a él como al grupo que representa, en este caso, del gobernador Francisco García Cabeza de Vaca y sus allegados.
El segundo es negociar con adversarios azules. Por lógica, en esa alternativa aparece el Movimiento de Regeneración Nacional, que al tener mando del Estado y de la Federación, analiza tener dividendos si se aplica lo pronosticado, que el Comité azul ponga candidatos débiles o a modo con el fin de perder, siempre y cuando se confirme dicha elección.
Y en el último de los casos es una eventual desbandada. Si bien Morena tiene el sartén por el mango, muchos no coinciden con los pensamientos de Andrés Manuel López Obrador. Surge una segunda vía: fortalecer a Movimiento Ciudadano, partido que reitera de norte a sur y de este a oeste, van solos para la grande en dos años.
Una mezcla singular
Es suficiente con conocer a varios de los directivos a nivel nacional y en los estados que aterrizaron en el instituto político naranja. Es una mezcla de excompañeros azules junto con priistas, perredistas, incluso guindas y verdes, cuyo fin es hacer su camino.
Ninguno de esos escenarios está descartado. Lo auténtico está en el continuismo del llamado «subordinado» del Cabecismo y su impacto en Acción Nacional.

