Por Miguel Castillo V
Don’t Worry Darling
Llega una semana más de cine y vaya que si tenemos mucho de que hablar con los nuevos estrenos. Ya se acerca el mes de Halloween y las películas de terror comienzan a aparecer en el horizonte, pero también algunos estrenos muy esperados como el filme del cual hablaremos esta semana.
Dirigida por Olivia Wilde y protagonizado por Harry Styles y Florence Pugh, llega «Don’t Worry Darling», un interesante drama/thriller que sorprende y desenvuelve de buena manera una intriga con comentario social y cultural. Si usted no ha visto aún esta película, aquí le dejo el tráiler y recomiendo esperar a que la vea para seguir con la lectura de esta columna, porque a partir de las siguientes secciones, habrá algunos ‘spoilers’ y análisis respecto al argumento de la misma.
Desde aquí ya pintaba interesante pero ya en la película hay mucho más de lo que uno creería. Así pues, vamos al análisis y al ‘revelado’.
Una distopía de gran comentario social
A los pocos minutos de que transcurren las primeras escenas de la película, el misterio se va asentando poco a poco a pesar de la ‘naturalidad’ que parece que vemos en pantalla. El panorama de Victory, con los increíblemente ‘perfectos’ protagonistas de Pugh y Styles avisa que es evidente que hay algo mal detrás de todo esto. La construcción de la escena donde transcurre toda la acción es tan impecable que da una sensación de ‘angustia’, la cual comienza a acentuarse con la aparición de extrañas imágenes ‘aleatorias’ que de pronto interrumpen a Alice, estelarizada por Pugh, desde el comienzo.
Ya con un tiempo de haber comenzado la película, esto comienza a tornarse aún más oscuro y empieza a tejer los diversos misterios que plantea la película ¿están soñando? ¿encerrados? ¿prisioneros? ¿qué es lo que sucede con Frank y su pertubadora sociedad perfecta dentro de Victory?
Lo interesante de la película en su despliegue es la agudeza con la que trata el comentario social de la misma. Aquí el más importante, y evidente, es la crítica hacia la materialización de una mujer, especialmente una esposa y el poder que ejercen los hombres respecto a ellas. Al principio, parece similar a películas como ‘Stepford Wifes’ y otras que critican este tema, pero al final se despega un poco del tema para atacar uno nuevo: el poder de la tecnología en nuestras vidas.
Un giro ‘esperado’ pero de suficiente fuerza
Ya revelado el gran secreto de la película, al cual le debe el nombre del filme y la canción ‘tarareada’ a lo largo de la historia, la crítica social se expande hasta una reflexión interesante: ¿qué tan irreal es pensar en una vida virtual donde haya jugadores que huyen de la realidad? Cabe destacar que ya han habido películas y series que cuestionan esto tales como Matrix o Westworld, pero aquí la tentación también viene con una crítica hacia nuestro modo de vida moderno y orillado al trabajo y a la productividad.
Es verdad que así como plantea cuestiones interesantes, también falla en resolver algunas tales como el estatus de las personas en el mundo real que están dentro de la realidad virtual y la falta de una mirada más profunda hacia las entrañas del asunto con el enigmático ‘Frank’. Pero definitivamente, a pesar de sus huecos y problemas, la película tiene suficientes ideas para dejar una interesante reflexión al tiempo que va desenrendado un interesante misterio.
Por cierto, una mención especialmente importante a la maravillosa banda sonora de la película que no solo aumenta la intriga y la sensación de incomodidad sino que genera una visión completamente diferente de lo que se está viendo. También cabe destacar el gran acierto en incluir la revelación de la amiga de Alice, Bunny, que termina por enredar aún más la pregunta: ¿qué tanto toleramos la realidad y qué tan dispuestos estamos, teniendo la voluntad propia, de optar por las ilusiones perfectas?
El revelado
«Don’t Worry Darling» es una sorpresiva historia de gran comentario social pero sobre todo cultural sobre la materialización femenina y de cómo la virtualidad cada vez ofrece mayor espacio de ‘confort’ para una humanidad hundida en un círculo vicioso de sobreproducción que termina por convertir la vida en un calvario y que orilla a los más abandonados a buscar soluciones entre las hipnóticas imágenes de una pantalla.
Te puede interesar: Cuando sea Joven

