Por Autor Conocido
SNTE, entre el voto de castigo y el retorno al jurásico
En completa calma, con los típicos incidentes que fueron largas filas, lentitud en la instalación de casillas, integrantes sin aparecer en las listas y hasta encuestas falsas publicadas en cuentas fake de medios nacionales, este viernes por la mañana y parte del mediodía se efectuó la inédita votación en la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que abarca todo Tamaulipas.
Aunque todavía falta el resultado oficial, la mayoría de las preferencias se las adjudica Arnulfo Rodríguez, abanderado de la planilla amarilla, al imponerse a Abelardo Ibarra de la naranja y Naif Hamscho Ibarra de la blanca. Ayer por la tarde hizo su rueda de prensa y celebración frente a sus seguidores, esto en Ciudad Victoria.
Lo único cuestionable es la decisión de la presente mesa directiva de «esperar unos días antes de dar el cómputo final». Es el punto que desentona para ser la primera ocasión donde el magisterio en total, no solo consejeros o unos contados coordinadores, siempre a mano alzada y con un candidato de unidad (dedazo), se sacaba a su líder por un período de cuatro años.
Desde afuera se percibe esta perspectiva, pero en el interior y al consultar a la base, hay muchas contrariedades en cuanto al resultado final y el futuro con el regreso de Arnulfo a un cargo conocido.
Fue hace casi una década el titular de esta sección de la SNTE y en el resumen, dicen muchos profes, fue entre azul y buenas noches.
Lo que se dijo tras la tendencia
Hubo reacciones muy rudas y al mismo tiempo irónicas. El «JurasiSNTE» apareció en los grupos de todos los maestros, en conversaciones y hasta en llamadas. El revivir un dinosaurio extinto les preocupa cuando se remontan a la primera gestión de Arnulfo y solo unos cuantos fueron los privilegiados.
Pero del otro lado, también un alto número de activos, jubilados y administrativo, deseaban el triunfo tanto de Rodríguez o de Naif. Mejor dicho, cualquier cosa que significara la derrota de Abelardo, el «delfín» de Rigoberto Guevara Vázquez.
El par de miembros de la presente directiva salió muy quemada en los Vientos de Cambio. Dicho por esa base, se dejaron someter por Francisco García Cabeza de Vaca, su hermano Ismael y los titulares de la SET que desfilaron en el sexenio, con repercusiones en la mayoría de los agremiados. Verlos caer ya es ganancia.
Así se resume este primer ejercicio democrático del SNTE en Tamaulipas. Se aplicó el voto de castigo y, para eso, a la mayoría no le importó volver al jurásico.

