Por Miguel Castillo V
El Gato con Botas: El último deseo
Continuamos hablando de los últimos estrenos del año que aún continúan en cartelera. Siempre a inicios de enero suele haber pequeñas pausas para la llegada de nuevas películas por lo que ahora iremos con unas de las sorpresas que llegaron a cartelera, en este caso un estreno bastante esperado para los fans de DreamWorks y sobre todo para los leales seguidores del mundo de Shrek.
Por primera vez en más de una década, el conocido estudio que saltó a la fama con películas como Shrek o Kung Fu Panda, llega otra vez a cartelera con la novedad de la secuela a la primera película del adorado compañero felino de Shrek. Así pues, a 11 años de salir la primera película, llegó a pantallas ‘El Gato con Botas: El último deseo’, la segunda entrega de una saga que recibió muchas críticas negativas por su primer filme.
Para todos aquellos que no la han visto, dejo aquí el tráiler como de costumbre y, en este caso, una extensa recomendación para que vean esta película, ya sea en el cine o de la forma que uno prefiera. Sin duda me atrevo a decir que será hora y media que no se sentirá desperdiciada y que seguramente disfrutaran mucho.
Una aventura más sombría y más llamativa
Aunque hay mucha tentación al respecto, intentaré no comparar está segunda entrega con la original, puesto que no me parece muy útil y sobre todo porque me parece más interesante hablar de la película y los enormes aciertos que tiene de principio a fin.
Empecemos con la animación. Sin duda, este apartado a veces parece ser ignorado o comentado por lo bajo pero, con una película de esta naturaleza, considero muy relevante hablar de ello como tema principal. La manera en como está película juega con diferentes estilos de animación para presentar distintas intenciones es la forma que le da tan buen resultado a este filme y algo que, aunque desapercibido para algunos, es brillante y genera más dinamismo. Cabe destacar ese estilo que recuerda al ‘Spiderverse’ y que fue tan aplaudido en su momento y que, aquí, tampoco tiene desperdicio.
Ahora, en temas igual de relevantes, la historia es también el otro gran fundamento de la película. La combinación de humor y reflexión es la necesaria, más cargada a la primera pero sin olvidar la segunda, con un excelente equilibrio que, entretendrá a los más chicos y hará reflexionar al público más grande. Además, los pequeños ‘cameos’ que tiene son geniales y la introducción de ‘perrito’ se roba la película, un giro muy inteligente y audaz para una película de un gato.
En general, la película funciona de maravilla y por supuesto se debe resaltar esa línea argumental sobre la muerte. El enfrentamiento entre nuestro protagonista y el ‘lobo’ es una rivalidad no solo realista sino que dura y compleja, que no busca la resolución tradicional de vencer si no un enfrentamiento emocional más intenso. Sin duda, una secuela muchísimo más compleja y divertida que su predecesora.
El revelado
El Gato con Botas: El último deseo es una secuela que saca a relucir lo mejor de DreamWorks: un guión hilarante pero reflexivo, una animación atrevida y fascinante y sobre todo personajes con mucho estilo. Tal vez no esté aún al nivel de otros clásicos de la productora y es verdad que tiene un tono más infantil que otras pero sin duda es quizás de lo mejor que ha salido desde esta compañía en mucho tiempo.
Te puede interesar: Avatar: The Way of Water

