Por Miguel Castillo V
El triste vida de Lazarillo
A pesar de ser un libro de autoría anónima y que se recuerda poco, es sin duda uno de los libros que más manos han visitado en nuestro país: la triste vida que se describe en Lazarillo de Tormes. Aunque he de admitir que, como muchos en su momento, la primera vez que pasó este libro en mis manos fue sin pena ni gloria, y es que yo a penas tenía unos 8 años y en ese entonces la literatura clásica no era en realidad algo de mi interés cercano.
Sin embargo, la insistencia del sistema educativo hizo que volviera a caer en mis manos a penas un par de años después pero no fue hasta la tercera o cuarta ocasión que recibí la insistente tarea de leerlo cuando realmente le preste atención. Ahí descubrí que esas complejas páginas en el extraño español que manejan, escondían una muy interesante y triste vida del que empieza siendo el pequeño Lazarillo y que desarrolla temas de bastante interés y reflexión.
“Ni oro ni plata te puedo dar, pero sí muchas enseñanzas para vivir.”
“Mas cuando la desgracia ha de llegar, elijas el camino que elijas terminas por llegar a tu destino.”
«¿Cuántos, en la vida, huyen de otros porque no se ven a sí mismos?»
Para el marcatextos
Muchos creen que por ser una historia de la que tanto se insiste en la vida escolar, la pobre y triste vida de Lazarillo no tiene mucho que enseñarnos. Pero a decir verdad, hay mucha sabiduría escondida detrás de sus páginas, sobre todo si hablamos de los momentos en donde podemos observar la manera de sobrevivir de este pobre peregrino.
Justo él menciona algo, que parecerá de época pero muchas veces nos encontramos que la gente no puede ofrecer riquezas ni otro tipo de bienes pero que si nos traen experiencias de vida de las cuales uno aprende mucho más de lo que se puede pedir.
También habla del tema de la inevitabilidad del destino y el eterno recordatorio de que las cosas destinadas a pasarnos, tendrán que pasar. Y por esto mismo, quise cerrar con la última de sus frases, la más profunda entre estos subrayados, donde cuestiona como el buscar afinidades a nuestro alrededor puede llevar a la soledad.
Podrá parecer un libro pequeño, sin autor y viejo pero sin duda es más que nada un recuerdo de lo difícil que puede ser la pobreza no solo en ese entonces sino también hoy en día.
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