Por Autor Conocido
Si eres un mal pensado, debes leer esta columna
No se oculta la situación de hechos violentos registrados principalmente domingo, lunes y martes en el norte de Tamaulipas. La división de grupos delictivos conforma un pleito cuya afectación se encuentra en las carreteras de Reynosa, Matamoros, San Fernando y toda esa franja, siempre complicada.
Antes, durante y posterior a los Vientos de Cambio, estas bandas han hecho y deshecho lo que quieren. Con un aparato de comunicación a rajatabla, los encargados de la imagen de Francisco García Cabeza de Vaca callaron muchas voces e historias de gente afectada por los organismos criminales.
Empresarios y empleados de parques eólicos, viven para contar única exclusivamente entre sus familiares y amigos, las extorsiones y cobros de piso de los delincuentes. Cuando las cosas se salieron de control, ese sistema minimizó cada una de las situaciones de riesgo graves reportadas, incluso en Nuevo Laredo.
Y las referencias no engañan. Desde su paso como alcalde de Reynosa, sus vínculos con el Cártel del Golfo son del conocimiento público. Hoy, refuta a la 4T de pactar con la columna armada Pedro J. Méndez, la misma que en el 2016, abiertamente (muchas fotos «circulan en la red»), aceptó pues sus votos le ayudaron a convertirse en jefe del Ejecutivo.
Bajo este contexto, suena muy extraño que el texano, temeroso de venir pese a gozar de, según sus abogados, un amparo para impedir su detención emprenda a la par de estos acontecimientos una campaña ridícula, absurda y de poco impacto por ser el candidato a la Presidencia de la República en el 2024.
Una extraña coincidencia
Lo anterior no parece estar tan desconectado. Desde su reaparición, Francisco como el «hermano lelo» Ismael (insistimos, así le dijo la morenista Magaly Deándar), más sus allegados, toman este tema para hacerse vender que son la Liga de la justicia, mientras siguen sin aclarar los desvíos de recursos por 3 mil millones de pesos detectados.
Mientras esto sucede, su relanzamiento fracasa. Sus publicaciones en redes sociales no tienen el alcance, más militantes panistas renuncian y se prepara en el Congreso del Estado la abolición de su blindaje.
Son demasiadas coincidencias, pero bien dice el famoso refrán: «piensa mal y acertarás».

